La UEFA rechazó el plan impulsado por el presidente de la FIFA para incorporar inversores privados al Mundial 2026.
La relación entre la UEFA y la FIFA atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión luego de que Gianni Infantino impulsara un proyecto para incorporar inversores privados al negocio comercial del Mundial. La propuesta generó un fuerte rechazo en Europa y abrió la posibilidad de un boicot si el organismo rector del fútbol mantiene su postura.
El conflicto comenzó tras el anuncio de la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva estructura que concentraría los derechos comerciales del Mundial, incluyendo la venta de entradas, los patrocinios, las licencias y los derechos de televisión. La iniciativa busca captar hasta 4.200 millones de dólares de capital privado sin que la FIFA pierda el control de las decisiones deportivas.
Por qué la UEFA amenaza con boicotear el Mundial 2026
La respuesta del organismo europeo fue inmediata. A través de un comunicado, cuestionó el proyecto y aseguró que representa un “cruce de línea” para las instituciones que gobiernan el fútbol.
La entidad presidida por Aleksander Ceferin reclamó mayor transparencia sobre quiénes serían los beneficiarios económicos de la operación y sostuvo que el deporte no puede convertirse en un activo comercial.
Además, convocó a una reunión de emergencia con sus federaciones miembro para analizar los pasos a seguir. Según trascendió, entre las alternativas aparece la posibilidad de impulsar un boicot al Mundial si la FIFA insiste con el proyecto.
El malestar también alcanzó a la Federación Inglesa de Fútbol (FA), que aseguró no haber sido informada previamente sobre la iniciativa y expresó su preocupación por la falta de procesos de gobernanza y consulta.
Cómo respondió la FIFA al cuestionamiento europeo
Desde la FIFA defendieron la propuesta y remarcaron que las inversiones se realizarían únicamente sobre una filial comercial, mientras que el organismo conservaría el control absoluto sobre las competencias, el reglamento y las decisiones deportivas.
La entidad explicó que la nueva empresa podría alcanzar una valuación cercana a los 20.000 millones de dólares y generar más de 10.000 millones para programas de desarrollo del fútbol durante los próximos cuatro años.
También confirmó que JP Morgan actúa como asesor financiero de la operación y que el grupo de inversores sería encabezado por Thrive Capital, firma dirigida por Josh Kushner.
Infantino defendió el proyecto al sostener que permitirá democratizar el fútbol y reinvertir los ingresos comerciales en las 211 asociaciones miembro de la FIFA mediante nuevos programas de financiación.
El plan todavía deberá ser presentado ante el Consejo de la FIFA y las federaciones nacionales, que tendrán la decisión final sobre su aprobación. Mientras tanto, la disputa profundiza las diferencias entre ambos organismos y reaviva la discusión sobre el futuro de la gobernanza, la comercialización y el control del fútbol a nivel mundial.