Apuntó a la Selección Argentina y no la perdonaron
La cantante española quedó envuelta en una ola de rechazo por una interacción en TikTok contra la Scaloneta, tras la final perdida del Mundial 2026, que desató un intenso debate entre sus seguidores.
Rosalía visitó la cancha de Boca La cantante catalana visitó Buenos Aires y conoció la Bombonera Redes Sociales
Las acusaciones infundadas contra Argentina sobre racismo y discriminación llegaron a un nivel que trascendió el plano futbolístico tras el Mundial 2026. Estrellas de cine de Hollywood, como Samuel L. Jackson, congresistas demócratas —conocidos por representar el progresismo estadounidense— y varios referentes mediáticos apuntaron contra el seleccionado de Lionel Scaloni y celebraron la derrota frente a España.
El gesto de Zoe Saldaña con Argentina en medio de las acusaciones y la desinformación sobre el racismo
Así, millones de simpatizantes futboleros (y no tanto) comenzaron a observar con detenimiento a quienes replicaban mensajes erróneos contra la Argentina, un fenómeno que sigue creciendo y que sorprende, sobre todo cuando proviene de países latinos o hispanohablantes.
En su mayoría, las publicaciones calificaban a la Argentina como un país racista, una narrativa que se viralizó en redes sociales y fue cuestionada por especialistas, periodistas y usuarios, quienes señalaron que difundía información falsa, simplificaciones históricas y lecturas sesgadas sobre la identidad del país. En ese contexto, incluso la cantante española Rosalía quedó involucrada en la polémica, al compartir un video publicado por Mia Khalifa que se burlaba de la Scaloneta y que luego borró tras la reprobación por parte del público argentino.

Cómo comenzó la polémica con Rosalía
El episodio tuvo su origen en TikTok, donde la cantante catalana —que atraviesa un gran momento con el lanzamiento de LUX— realizó un repost de un video publicado por Mia Khalifa, exactriz de cine para adultos y actual empresaria.
En la publicación podía escucharse “La Perla”, uno de los temas del nuevo disco de Rosalía, acompañado por la frase: “Cómo suena la vida ahora que las perlas han sido derrotadas”, en referencia al triunfo de España en la final del Mundial.
La interacción fue interpretada por numerosos usuarios argentinos como una burla hacia la derrota de la Scaloneta, lo que rápidamente convirtió el nombre de la artista en tendencia y dio origen a una campaña “Anti-Rosalía”. Durante el correr de la tarde del martes, la artista dio de baja este “reposteo” polémico.
Sin embargo, el contexto de la canción es muy diferente al que comenzó a circular en redes.
Redes Sociales
“La Perla” es un tema sobre una ruptura sentimental. El título funciona como un doble sentido: alude al histórico barrio La Perla, en San Juan de Puerto Rico —lugar vinculado a su expareja, el cantante Rauw Alejandro— y también utiliza la expresión española “ser una perla”, una ironía destinada a describir a una persona problemática, egocéntrica o poco confiable. Básicamente, los calificativos que recayeron sobre el país según las intenciones de la propia Khalifa en su videíto.
La campaña por la devolución de entradas, pero con información tergiversada
La controversia derivó rápidamente en otra versión que también comenzó a viralizarse: una supuesta devolución masiva de entradas para los recitales que Rosalía ofrecerá en el Movistar Arena de Buenos Aires, en los primeros días de agosto.
La artista mantiene una relación estrecha con el público argentino. Visitó el país en distintas oportunidades, participó de dos ediciones de Lollapalooza, realizó conciertos propios en el mencionado estadio y el año pasado regresó para presentar LUX, recorriendo programas de streaming, TV y distintos espacios culturales porteños, como la Bombonera.
Aun así, el enojo genuino y justificado de parte de algunos fanáticos fue aprovechado por distintos sectores políticos y usuarios de redes sociales. Entre quienes impulsaron la campaña apareció el influencer libertario Daniel Parisini, conocido como “El Gordo Dan”, junto a numerosas cuentas que amplificaron el reclamo. Eso si, poco se lo escuchó hablar sobre la ministra Alejandra Monteoliva y sus declaraciones sobre el “mapita de Malvinas” o los dichos del vocero Ravier y el concepto de “país bananero” sobre el territorio que gobiernan.
Aun así, comenzaron a circular publicaciones que llamaban a devolver los tickets para sus cuatro funciones, una campaña impulsada tanto por usuarios enojados como por cuentas vinculadas al activismo político en redes sociales. Sin embargo, esa convocatoria también estuvo atravesada por información incorrecta.
Los cuatro conciertos continúan completamente agotados y, según las condiciones informadas por la organización del evento, las entradas únicamente pueden devolverse dentro del plazo previsto por la compra —hasta 10 días seguidos—, por lo que quienes adquirieron sus localidades hace tiempo ya no pueden solicitar el reintegro del dinero.
La única alternativa disponible es transferir o ceder el ticket a otra persona, una modalidad contemplada por las condiciones de venta y en línea con lo establecido por la Ley de Defensa del Consumidor.
El comunicado de los fanáticos argentinos
La polémica también obligó a pronunciarse al club oficial de seguidores argentinos de Rosalía, @motomamis.arg, que reúne más de 134 mil seguidores en Instagram. “A nuestra comunidad: queremos tomarnos un momento para hablar sobre la situación que se generó en las últimas horas”, comienza el comunicado difundido por la agrupación.
Las administradoras reconocieron que comprenden el enojo, la tristeza y la decepción que despertó la interacción de la cantante con el video, especialmente por el vínculo afectivo que la artista construyó durante años con el público argentino. Al mismo tiempo, aclararon que Motomamis Argentina es una comunidad independiente, sin relación con el equipo de Rosalía ni participación en las decisiones que toma la cantante en sus redes sociales.
Finalmente, llamaron a bajar el nivel de confrontación y rechazaron las agresiones surgidas durante los últimos días. “Elegimos seguir promoviendo el respeto. Podemos tener opiniones diferentes sobre lo sucedido, pero creemos que ninguna justifica los ataques o el hostigamiento hacia otras personas”, señalaron.
El comunicado concluyó con un deseo compartido por buena parte de sus seguidores: que la controversia pueda resolverse mediante el diálogo y no a través del odio.