Autoridades sanitarias nacionales y especialistas del Malbrán comenzarán esta semana con estudios epidemiológicos tras la detección de hantavirus en el buque MV Hondius. En tanto, en la provincia, las autoridades insisten en que no existen casos locales ni circulación activa del virus.
USHUAIA.- El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero antártico MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales y derivó en una investigación epidemiológica que ahora también involucra a especialistas del Instituto ANLIS-Malbrán quienes comenzarán una investigación esta semana. Cabe recordar que el barco había zarpado desde el puerto de Ushuaia el pasado 1 de abril y, hasta el momento, se confirmaron 11 casos positivos y tres fallecimientos asociados al episodio.
La cepa identificada corresponde al hantavirus Andes, una variante presente históricamente en el sur de Argentina y Chile. Los análisis genéticos preliminares detectaron similitudes con brotes registrados años atrás en la provincia de Neuquén, aunque todavía no se logró establecer el origen exacto de los contagios.
Negación local
Frente a la repercusión internacional del caso, autoridades fueguinas salieron rápidamente a descartar cualquier vínculo directo entre Ushuaia y el inicio del brote. Desde el Ministerio de Salud provincial remarcaron que Tierra del Fuego no registra casos autóctonos desde que la enfermedad es de notificación obligatoria en el país y sostuvieron que la condición insular funciona como una barrera natural para el ingreso del principal vector de transmisión, el ratón colilargo.
Además, funcionarios provinciales rechazaron versiones que intentaban relacionar el episodio con el relleno sanitario de Ushuaia. Según explicaron, el sitio no presenta antecedentes vinculados al hantavirus y el denominado “caso índice” nunca habría ingresado al predio, sino que únicamente desarrolló actividades en sectores cercanos durante tareas de observación de aves.
Inicia el trabajo de especialistas
En este contexto el Malbrán confirmó el envío de un equipo técnico a Ushuaia para profundizar las tareas de investigación que darán inicio esta semana. Los especialistas realizarán capturas y análisis de roedores en distintos sectores urbanos y naturales con el objetivo de detectar la posible existencia de reservorios virales. También se reconstruirá el itinerario completo de los pasajeros afectados para intentar determinar dónde pudo haberse producido el contagio inicial.
La investigación epidemiológica tomó dimensión internacional debido a la cantidad de países involucrados. El crucero transportaba 147 pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades diferentes. Varios de los turistas afectados habían permanecido durante semanas recorriendo distintos puntos de Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcarse rumbo a la Antártida desde Ushuaia.
Uno de los elementos centrales que manejan los investigadores es el período de incubación del virus, que puede extenderse entre cuatro y 45 días. Este dato fortalece la hipótesis de que los contagios se habrían producido previamente en zonas endémicas del continente y no durante la breve permanencia de los pasajeros en la capital fueguina.
Mientras avanza el trabajo científico, el Gobierno provincial y los organismos vinculados al turismo intentan llevar tranquilidad tanto a la población local como a visitantes extranjeros.
Ushuaia, libre de contagios
Desde el INFUETUR y la Cámara de Turismo insistieron en que Ushuaia “continúa libre de contagios” y defendieron el posicionamiento sanitario del destino turístico frente al impacto internacional generado por el brote.
La investigación continúa abierta y los resultados de las muestras, que serán recolectadas en Tierra del Fuego, podrían conocerse dentro de las próximas semanas. Entretanto, se mantiene activo el monitoreo epidemiológico y el intercambio de información con laboratorios de distintos países para seguir la evolución del caso y prevenir nuevos contagios.
Lo que se necesita saber del hantavirus
Es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores infectados. Puede provocar cuadros graves respiratorios y, en algunos casos, la muerte. Existen distintas variantes según la región del mundo.
- Transmisión
El contagio suele producirse al inhalar partículas provenientes de la orina, saliva o heces de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados. También puede transmitirse por contacto directo con roedores o alimentos contaminados. En América, la cepa Andes puede contagiarse entre personas en casos de contacto estrecho y prolongado.
- Síntomas
Los síntomas pueden aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición. Los más frecuentes son fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y dolor abdominal. En los cuadros más graves puede generar dificultad respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones y shock.
- Gravedad de la enfermedad
En América, el hantavirus puede provocar el síndrome cardiopulmonar, que tiene una elevada tasa de mortalidad. Algunas personas pueden presentar cuadros leves o incluso no tener síntomas.
- Tratamiento
No existe un antiviral específico contra el hantavirus. La atención médica temprana y el control de los síntomas son fundamentales para mejorar las posibilidades de recuperación.
- Prevención
La principal recomendación es evitar el contacto con roedores y sus excrementos. También se aconseja mantener limpios los ambientes, almacenar correctamente los alimentos, ventilar espacios cerrados y utilizar protección al limpiar sectores posiblemente contaminados.