Hallaron muerto a un exprofesor de la Universidad de Cambridge acusado de plagio
El académico, que fue el profesor negro más joven en la historia de la universidad, afrontaba denuncias en su contra. La familia denunció una campaña de abuso continuado.
Un exprofesor de Cambridge envuelto en una sonada polémica por una acusación de plagio que ocupó la atención de los medios durante las últimas semanas fue encontrado muerto en su domicilio, según informó la Policía, que descartó un posible crimen.
Jason Arday, 41 años, casado y con dos hijos, fue el más joven profesor negro en entrar como titular en la prestigiosa Universidad de Cambridge, donde impartía clases de Sociología.
La semana pasada, Arday presentó su renuncia después de que la Universidad, que en un primer momento negó las acusaciones de plagio que lo afectaban, abriera una investigación sobre sus calificaciones académicas (dado que también estaba acusado de falsedades en su currículum) y sobre un posible plagio en un trabajo anterior.
El caso de Arday, a quien el diario The Guardian llegó a calificar de “superestrella académica”, puso sobre la mesa el especial escrutinio a que se somete a los profesores de color, mientras que los medios conservadores pusieron a Arday como un ejemplo del “wokismo” que supuestamente invade las universidades británicas.
La familia de Arday emitió este viernes un duro comunicado en el que denunció que este “fue víctima de una campaña de abuso continuado durante más de tres años desde su nombramiento en Cambridge por aquellos que movieron cielo y tierra en su intento por desacreditarlo”.
Dieron a entender que el académico alcanzó su límite. “Esa campaña de desinformación fue demasiado para Jason, un hombre amable que siempre quería sacar lo mejor de cada uno”, concluyeron.
La Universidad de Cambridge, donde estudian unos 25 mil alumnos y de la que han salido hasta 120 premios Nobel, aparece siempre en las listas de mejores universidades de Reino Unido y del mundo.
La secretaria (ministra) de Educación, Lucy Powell, dijo sentirse “entristecida y profundamente consternada” al conocer los hechos, y pidió a todos “recordar que hay personas reales con seres queridos envueltos” en este caso.

