
Un ex funcionario de la Procuración tenía que declarar en un caso de corrupción y apareció muerto
Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, fue encontrado muerto este martes en la localidad bonaerense de Villa Elisa, en La Plata. Tenía 55 años y presentaba una herida de arma blanca en el pecho.
El hallazgo se produjo en calle 8, entre 406 y 407, luego de que una persona que advirtió la presencia del hombre en la vía pública se comunicara con el 911.
La Policía Bonaerense encontró a Bellingi vestido con un buzo verde, jean y zapatos marrones. Cerca de su cuerpo había un cuchillo con mango de madera, tipo criollo, junto con su vaina, además de una mochila azul.
También llevaba consigo su billetera, teléfono celular y reloj. De acuerdo con la información policial, la lesión estaba ubicada en la zona baja del tórax y presentaba una inclinación hacia el lado izquierdo.
Los primeros informes señalaron además que no se observaron otras lesiones ni signos de defensa. Por esas circunstancias, una de las hipótesis que analizan los investigadores es que se haya tratado de un suicidio.
La investigación quedó bajo análisis de la Justicia mientras se intentan establecer las circunstancias en las que murió el exfuncionario.
Quién era Guillermo Bellingi y por qué iba a ser juzgado
La muerte de Bellingi se produjo a pocas semanas del inicio del juicio oral por una causa que investiga presuntas irregularidades en la compra de un edificio durante la gestión de Alejandra Gils Carbó al frente de la Procuración General de la Nación.
El inmueble, conocido como Petit Hotel, está ubicado sobre Perón al 600 y fue adquirido en 2013 por $43.850.000 para funcionar como sede de dependencias del Ministerio Público Fiscal.
Bellingi había intervenido en el proceso de licitación desde un cargo administrativo dentro de la Procuración. En la operación también apareció otro nombre que quedó bajo la lupa de los investigadores: el de Juan Carlos Thill, medio hermano del exfuncionario.
Thill había recibido una comisión de $3 millones por su participación como asesor de una inmobiliaria vinculada a la operación. Esa suma equivalía en aquel momento a unos US$500.000.
Uno de los aspectos que la investigación consideró relevante fue que los contratos relacionados con esas comisiones habían sido firmados antes de que se conociera públicamente cuál sería la empresa ganadora de la licitación.
Para los investigadores, esos elementos podían indicar que el proceso había sido direccionado previamente para beneficiar al inmueble que finalmente adquirió la Procuración.
El vínculo familiar entre Bellingi y Thill también quedó incorporado a las sospechas de la causa, ya que Bellingi intervenía desde el organismo público mientras su medio hermano aparecía relacionado con una de las comisiones cuestionadas.
La causa fue investigada por el juez federal Julián Ercolini, quien elevó a juicio oral a Bellingi y a Gils Carbó. El debate debía comenzar en menos de tres semanas y estará a cargo del Tribunal Oral Federal N° 8, integrado por Gabriela López Iñiguez, Nicolás Toselli y Sabrina Namer. El fiscal general Marcelo Colombo tendrá a su cargo la acusación.
Gils Carbó había sido procesada en 2017, cuando todavía estaba al frente del Ministerio Público Fiscal, y posteriormente presentó su renuncia al cargo.
Desde entonces, Eduardo Casal permanece de manera interina al frente de la Procuración General de la Nación.
La muerte de Bellingi se produjo así en la antesala de un juicio que debía determinar las responsabilidades de los acusados por la operación inmobiliaria investigada.
A24.com
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