El ministro de Seguridad porteño recibió a LPO en medio de la polémica por la fuga de presos y pidió que Bullrich le traspase el servicio penitenciario.
Waldo Wolff recibió a LPO en medio del fuego cruzado con Patricia Bullrich por la fuga de presos de comisarías porteñas y dijo que no habrá una solución hasta que no le traspasen el servicio penitenciario a la Ciudad.
El ministro de Seguridad de Jorge Macri dijo que llegó el momento en que el PRO debe controlar a Javier Milei y que quienes saltaron a La Libertad Avanza fueron desagradecidos con Mauricio Macri
-¿Cuál es el motivo de las fugas de comisarías que se repitieron en este último tiempo y qué estás haciendo para evitarlo?
-Es un tema crónico, sistémico, que se soluciona políticamente. Andá a explicar que tenés menos fugas y menos fugados, con 35% más de detenidos. Que en enero de este año no tuviste ninguna, y ahora tuviste una. Las dos fueron de carácter muy poco organizadas, salieron corriendo a una comisaría y el del domingo fue uno que se tiró por una ventana.
No hay dónde ponerlos. Entonces reciben visitas y los ponen en un aula y rompen una ventana y se tiran. Está mal, pero tiene solución política. Entonces yo a la fuerza la exijo y yo me hago cargo, pero no lo puedo solucionar yo. Es un tema que lo tiene que solucionar la política. Yo pongo el cuerpo y digo la verdad.
Algunos dicen que cada provincia tiene sus presos. Pero todas las provincias tienen transferido el servicio penitenciario, las partidas y la Justicia. Y acá no hay tal cosa como servicio penitenciario, por eso las chaquetas de los que los cuidan dicen Policía, que eso no es lo peor, sino que no hay celdas de una penitenciaría.
Las penitenciarías tienen un predio que los separa de la calle. Acá es un lugar donde entran tipos que por ley deben estar menos de 24 horas y te meten 20 condenados por homicidio. En las provincias hay una unidad penitenciaria, donde vos podés poner tu mejor equipo, con tu mejor director. Acá tengo 87 lugarcitos donde se cuida gente, con tres turnos por lugarcito. Son 270 tipos cuidando por día. Con tal que uno haga mal su trabajo o sea corrupto se te escapan cuatro.
«Tenemos que ser agradecidos con Macri, porque si no estaríamos en nuestras casas»
Entonces no es un tema que puede resolver el ministro, no es que viene otro ministro y vuelve a haber 87 tipos por día. Igual va a haber 20 presos en un lugar donde hay un baño y hay que sacarlo a hacer pis todos los días. Yo hago mi laburo político de presionar a la policía, por eso trabaja mejor: el año pasado hubo menos fugas y menos fugados que el a anterior con 35% más de detenidos. Pero hasta tanto no nos den un predio y se termine de traspasar, no tiene solución, salvo un ministro político que se la banque como yo.
-Cuando hablás de que hay corruptos, ¿crees que hay una parte de la policía que está en connivencia con los fugados?
Estamos en mi despacho. El primer despacho pasando la antesala es el de la oficina de transparencia. El civil que investiga la policía que depende de mí, está al lado mío. Todas las policías del mundo tienen una oficina o de transparencia o de asuntos internos o de desempeño. En todas partes del mundo hay gente que no hace bien su trabajo. Acá cuando no hacen bien su trabajo, lo hacen para con el delito. Porque en definitiva somos la primera barrera para el delito. Así que la historia muestra que sí, que hay policías corruptos en todas partes del mundo. Son los menos, yo creo en la poli, pero los hay.
Tenemos menos fugas que antes con 35% más de detenidos. Pero olvídate de mi capacidad de conducción, ¿a dónde quieren que lleve a los presos? Le pregunto a la gente: ¿Dónde vivís? ¿En Urquiza? ¿Lo llevo a la alcaidía? ¿O sea, meto los precios al lado de tu casa?.
De hecho, por eso yo hago algo que pocos ministros hacen. Ni bien hay un hecho, yo me transformo en querellante y denuncio a los policías. Es una fuerza muy grande y esto ocurre.
-Cuando hablás de solución política, ¿decís que está fallando por lo menos uno de los dos sectores que tiene que negociar?
-Hay un proceso. Pero explicar racionalmente cuando la pasión no es racional, es una tarea que requiere mucha fortaleza mental. Yo la tengo. Cuando una de las partes te dice que hay firmado un convenio, es cierto. Pero el convenio es una carta de intención, porque no tiene ningún tipo de plazo todavía, ni de monto, ni de cantidad. Entonces, si vos tenés firmado un convenio, es que hay algo para solucionar. Si yo tengo una tierra y vos me la ocupás y vamos hacia un convenio de desocupación, el convenio está resuelto una vez que vos me desocupaste. Durante todo el proceso de la negociación no está resuelto.
Entonces más allá de lo que diga cada uno, el solo hecho de que haya un convenio, que hoy es solo una carta de intención, habla de que el problema está y es tal cual lo describimos nosotros. Entonces es imperfecto. Si vos le preguntás a la gente no entiende este problema. Yo lo que les digo es que nosotros no tenemos penitenciaría en la Ciudad. ¿Por qué tienen otro nombre los lugares donde tenemos presos? Porque no son lugares donde tienen que estar presos. Se llaman comisaría y alcaidía. En las comisarías tienen celdas para albergar a detenidos durante 24 horas, después se los lleva al servicio penitenciario, que así se llama la penitenciaría.
Entonces yo le pregunto a la gente, olvídate de mi capacidad de conducción, ¿a dónde quieren que los lleve? Le pregunto a la gente, ¿Dónde vivís? ¿En Urquiza? ¿Lo llevo a la alcaidía? ¿O sea, meto los precios al lado de tu casa? Yo me banco la crítica, ahora alguien que me diga cómo. Y como esto es una chicana, nadie te lo puede decir. Ese es el camino. Explícame cómo, porque yo estoy ávido. Detengo más que nunca. Creo que estamos con una muy exitosa gestión. Los números lo dan: sacamos los piquetes, sacamos las ranchadas, sacamos los manteros de Once y Flores. Y tengo la menor cantidad de homicidios en la historia de la Ciudad, mientras el Conurbano está muy mal.
Yo estoy ávido, detengo más que nunca. Creo que estamos con una muy exitosa gestión. Los números lo dan: sacamos los piquetes, sacamos las ranchadas, sacamos los manteros de Once y Flores. Y tengo la menor cantidad de homicidios en la historia de la Ciudad, mientras el Conurbano está muy mal.
El único tema de crítica es un tema que no depende ni de mí, ni de la fuerza, que por supuesto que se debe mejorar y estoy todos los días haciendo cosas. Pero en tanto y en cuanto vos detenés más gente y tenés que ponerla en un casino de oficiales, en un comedor, en un aula, no tiene solución. Hay un proceso por el cual hasta tanto ese statu quo que metió a la Ciudad de Buenos Aires en un problema con Garrigós de Rébori y este gobierno no lo solucionó, hay que atravesarlo. Es más, yo creo que lo estoy atravesando bárbaro, me la banco, me golpea a mí, pero lo estoy atravesando.
Y no tiene una solución. La solución es que la política tenga la madurez para reconocer que hay un problema sin tirar culpas. Y mientras tanto hay que bancársela.
-¿Y con Marcos Paz se solucionaría?
-Se empieza a solucionar con Marcos Paz. Es relativo porque ahí también hay información que no se le da bien a la gente. Marcos Paz fue prevista para desagotar Devoto. Entonces, incluso terminando Marcos Paz, este convenio que se está haciendo con el gobierno nacional es para que nos den una extensión de Marcos Paz para desagotar comisarías y alcaldías. Así que la respuesta es sí, pero también se podría solucionar sin Marcos Paz.
-¿Cómo?
-Si el gobierno nacional nos diera hoy algún predio penitenciario federal para poder llevar el exceso de presos que tenemos en comisarías.
-¿Como cuál?
-El que quieras. El de Ezeiza, el de mujeres, algún predio.
-¿Vos lo pedís y no te lo dan?
-Bueno, te dicen que hay que firmar, que hay que… Claramente hay una intencionalidad política. No te lo dan. Yo tengo un número que es el que quiere entender, lo entiende. Todas las provincias tienen su propio servicio penitenciario y los delitos penales los juzga la justicia provincial. La única, porque es la más nueva de todas con 30 años, que no tiene todas las transferencias es la Ciudad. Transporte se hizo hace poco, la policía se hizo hace 8 años, los puertos todavía no los tiene transferidos.
«Tenemos que ser agradecidos con Macri, porque si no estaríamos en nuestras casas»
LPOJuan Casas
Y la ley dice que el 80% de los delitos penales no se juzgan con la Justicia de la Ciudad, los juzga la Justicia nacional y la ley dice que la justicia nacional tiene que mandar los presos al servicio penitenciario. ¿Sabés cuántos presos tenía todo el Servicio Penitenciario Federal Antes de la pandemia? 14.000. ¿Sabés cuántos presos tenía la Ciudad? Cero. ¿Sabés cuántos presos tiene el Servicio Penitenciario Federal? 11.600. ¿Sabés cuántos tiene la Ciudad? 2.400.
De un día para el otro dijeron «tomá, problema tuyo, problema del ministerio, problema de la Ciudad, problema de Wolff». Pasaron todos los ministros acá y el problema está. Y si pasa este ministro, el problema va a estar porque es sistémico, no es un problema personal.
-Patricia Bullrich fue la que dijo que todas las provincias tienen sus presos y su sistema y vos le dijiste justamente esto de que la Ciudad no lo tiene. ¿Hay una mala intención de parte de ella?
-Hay una intención. Hay una intención que tiene que ver con sus intereses. Y yo hoy defiendo los intereses de la ciudad, no tengo intereses propios. Yo quiero que haya seguridad en la Ciudad. Tengo sesgo partidario, soy de un partido político.
Pero la verdad que yo me pongo contento cuando hay menos homicidios, porque está mi familia y no quiero que haya presos en la esquina de la casa de mi mamá. Esté yo, esté el ministro anterior, el que viene o de otro partido. No quiero que los haya, así que yo tengo mi forma de hacer política. Es la mía, más pequeña en volumen que Patricia Bullrich, pero estoy muy tranquilo.
No encontré un solo periodista que me pueda refutar esta idea y estos números. No encontré un solo jurista, no encontré un solo estudiante de Derecho de primer año. Entonces, es una media verdad cuando se dice que todas las provincias se ocupan de sus presos. Bueno, entonces transferirme el servicio penitenciario, igual que lo hiciste con Tierra del Fuego, transferime el presupuesto del servicio penitenciario y transferirme la Justicia. Y lo hacemos, como nos transfirió la policía.
¿Sabés cuántos presos tenía todo el Servicio Penitenciario Federal Antes de la pandemia? 14.000. ¿Sabés cuántos presos tenía la Ciudad? Cero. ¿Sabés cuántos presos tiene el Servicio Penitenciario Federal? 11.600. ¿Sabés cuántos tiene la Ciudad? 2.400.
Yo di el ejemplo. Esto es lo mismo que antes del 2008, que se crea la policía de la Ciudad. Tuve un ratito la Metropolitana, pero tenía dos comunas o tres. Si pasaba algo, ¿de quién era la culpa? ¿Del jefe de Gobierno o de la Policía Federal? Entonces es una verdad a medias, amañada, con intenciones. Yo hice política toda mi vida y no creo que valga todo en la política, y la verdad que duermo muy tranquilo, es mi manera de hacerlo.
-Dijiste que los porcentajes de fugas son similares con 35% más detenidos. Al mismo tiempo hay una ebullición del tema como pocas veces. ¿Creés que el gobierno nacional está atrás de esa difusión? Porque sale hasta en La Derecha Diario.
-Creo que hay gente interesada en que al gobierno de la Ciudad le vaya mal.
-¿A los libertarios?
-Hay distintas fuerzas. Tienen derecho a la pelea política y yo tengo que defenderme. El domingo fue noticia que se escapó un preso. No hay ninguna ciudad en el mundo que tenga las características de tener presos como la ciudad de Buenos Aires, porque un día hace dos años le dijeron «esa celda donde antes dejábamos al que robaba un celular y después se lo llevaba al Servicio Penitenciaria Federal, no me lo voy a llevar más, te lo voy a ir dejando hasta que literalmente no te entren en la caja de zapatos».
Vos no podés construir una cárcel en la Ciudad porque no hay lugar, porque tenés que hacer lo que se trató y tampoco se pudo, tenés que licitarla y llevarla a la Legislatura, impacto ambiental, ver lo que pasa en el código urbanístico. Entonces tenemos que atravesar este camino de llegar a dentro de un año y medio cuando los pasen.
«Tenemos que ser agradecidos con Macri, porque si no estaríamos en nuestras casas»
LPOJuan Casas
Entonces claramente hay intencionalidad política. Yo tengo que salir a explicar que se escapó un preso. Tres empanadas. ¿Me gusta que se escapó un preso? No. Incluso me causa gracia porque algunos de la oposición ponían «un robo». 7 millones de habitantes. El ministro de Seguridad de cualquier gran ciudad del mundo de 7 millones de habitantes tiene que explicar si hay un robo, si hay un fugado. Es pegarse un tiro en los pies, porque el día de mañana puede ser que gobiernen ellos. Y todo esto queda registrado donde van a entender lo difícil que es manejar esta ciudad. Así que sí, claro que hay intencionalidad en mostrar cosas que siempre existieron.
-¿La intencionalidad es parte de la campaña electoral?
-Tiene que ver con la campaña, tiene que ver conmigo, que soy un buen ministro, que mido bien, que me banco el debate en cualquier medio. En La Nación, en TN y en C5N, en La Política Online y en La Derecha Diario lo doy. Les pregunto a qué cárcel los llevo, ¿adónde voy? Hay un fallo firme donde dice que se tienen que llevar los presos. Fallo en primera instancia, fallo de Cámara, fallo del Tribunal Superior de Justicia, con queja la Corte y la Corte la denegó. Donde le dice al Gobierno Nacional, no son de la Ciudad, se los tienen que llevar.
Si pasan el límite me voy a defender como un león, como me defendí siempre. Y no pierdo, soy un salvaje.
Entonces, sí, hay campaña, yo soy un actor de la campaña. Tengo mi electorado, no tengo una visión ni mesiánica, no mido 60 puntos. Las encuestas dan que mido. No sé si voy a ser candidato, no depende de mí, aunque no sea candidato voy a participar bancando mi espacio en la campaña entonces, hay que pegarle al que mide
-¿Pero querés ser candidato?
-Yo voy a estar en la campaña, sea o no sea candidato. Yo soy un actor de la campaña natural. Yo creo en la buena leche, creo en este espacio, estoy convencido y orgulloso del trabajo que hizo el PRO en la Ciudad y hay que defenderlo. Entonces voy a estar si mi espacio decide que el mejor candidato soy yo, nos sentaremos y lo hablaremos. Y si el mejor candidato es otro lo voy a bancar como siempre banque a los candidatos de mi espacio.
-Y con esta intencionalidad que hablamos, más los ataques que ha recibido Jorge Macri del sector de Karina Milei, ¿cómo te imaginas la campaña? ¿Violenta con los libertarios? Porque a la vez siguen hablando de un acuerdo electoral.
-Espero que no. Para mí el límite es la mentira y los golpes bajos. ¿Los han pasado? Sí, a algunos equivocados los vamos a acomodar. Pero a mí no me molesta la campaña. Toda mi vida hice campaña. Soy un tipo que me refugio mucho en mi familia. Estoy casado hace 29 años y poco para cumplir 30 con la misma mujer. Mi mujer y mis hijos ya saben que estamos expuestos. A mí me armaron causas por traición a la patria el kirchnerismo, me metieron una empleada de la AFI en mi casa, me inventaron cuentas afuera, y me la banco. Hay dos límites. Uno es la mentira. Yo le puedo pegar a un candidato con algo que le encontré malo y le pego. Pero si vos me decís, inventá que ese tipo se droga, no, mi límite es la mentira. Si lo encontramos drogándose, te digo, se droga. Mi límite es la mentira. Y mi límite es meterse con la familia. Si pasan ese límite me voy a defender como un león, como me defendí siempre. Y no pierdo, soy un salvaje.
«Tenemos que ser agradecidos con Macri, porque si no estaríamos en nuestras casas»
LPOJuan Casas
-¿Cómo es defender al PRO en estos momentos que hay muchos dirigentes del PRO que están queriendo pasarse? ¿Cómo tiene que ser la ingeniería electoral a nivel país?
-Hay que recuperar los valores más primitivos. Yo soy de River. Tuvimos a Ruggeri, que pasó de Boca a River, Batistuta pasó de River a Boca. Vos podés pasar. Es un costo, pero podés pasar. Lo que está mal es pasar en la mitad del partido. Para mí está mal, en función de mi cultura está mal. Fui futbolista. Terminó el campeonato, vos decidiste que te fuiste, te bancás el folclore de las puteadas, pero yo cumplí. En la mitad del partido está mal. Hace ruido, hay algo que está mal y lo que no puede pasar y algunos lo hacen, es gritarle el gol al otro. Eso está horrible. Rompe con los códigos de barrio. A lo sumo, cuando haces el gol tenés que hacer así (n del R: hace el gesto de perdón con las manos) y tenés que decir, estuve muy bien en este club. Entonces alguien tiene que decirlo, si me toca a mí lo voy a decir yo, digo porque creo en eso.
Yo me llevo muy bien con la gente de la oposición, menos con el kirchnerismo, me llevo bien con todos. Porque el kirchnerismo se metió con mi familia, se metió con mi religión, se metió con cosas que para mí tienen un límite. Pero ¿cómo no me voy a llevar bien con la gente de otros partidos? Si soy un demócrata republicano y justamente creo que la esencia de la democracia republicana es la diversidad de la gente que hay en un parlamento. A mí cuando la izquierda habla peste de la derecha y la derecha de la izquierda, digo «están locos». Los critico porque tienen que existir, tienen que tener la representatividad que el volumen electoral de cada uno representa. Hay gente que se da mucha importancia.
-¿Patricia Bullrich?
-No, que cada uno se ponga el sombrero. Hay gente que se da mucha importancia, que es más importante que los partidos, que son el bien y ahora el bien soy yo y me llevo el bien a otro lado. El tiempo va a pasar y se los va a ir poniendo en su lugar. Yo no creo en la obsecuencia con ningún líder político, no soy obsecuente ni conmigo mismo. En una época pensaba una cosa y después cambié. Uno no piensa igual antes de tener hijos, después de tenerlos, cuando se le muere un padre, cuando se casa, cuando le pasan cosas en la vida. Cómo voy a ser incondicional con otro ser humano si no soy incondicional conmigo. Yo no creo en ese liderazgo mesiánico. Tengo hombres que conducen, a los que respeto, acompaño, pero disiento.
Simón Bolívar tiene una frase sensacional. Dice, «el traidor no es respetado en ninguno de los bandos, la lealtad es admirada hasta por el enemigo». Entonces yo creo que te podés ir incluso siendo agradecido. Lo que no te podés ir es siendo desagradecido.
Ahora dicho esto, todos los que llegamos a la política por Mauricio Macri, mínimamente tenemos que ser agradecidos, porque si no estaríamos en nuestras casas. Yo no hubiese sido diputado. En mi caso además con Jorge Macri, que fue quien me invitó a sumarme en el 2015 a la lista de diputados de la provincia de Buenos Aires por el PRO. Yo no me voy del PRO, yo soy del PRO porque además creo en los valores del PRO. Pero además de no irme y de estar lo que no podés hacer es ser un desagradecido.
-¿Fueron desagradecidos con Macri los que se pasaron a La Libertad Avanza?
-Simón Bolívar tiene una frase sensacional. Dice, «el traidor no es respetado en ninguno de los bandos, la lealtad es admirada hasta por el enemigo». Entonces yo creo que te podés ir incluso siendo agradecido. Lo que no te podés ir es siendo desagradecido. Ahora, en función de mis valores, el bien y el mal son construcciones culturales de cada uno. Son construcciones culturales, el bien y el mal. Para nosotros, lapidar a una mujer por infidelidad está mal, es un delito. Para algunas culturas del Medio Oriente, está reglado por la ley. Entonces el bien y el mal son culturales. En mi acervo cultural, escupirle la comida a aquel que te dio de comer no está bien.
-Uno de los que se pasó fue Diego Kravetz, que lo tuviste en este ministerio. ¿Cómo convivís con que justamente se haya ido a un lugar picante?
-Yo no voy a hablar de Kravetz. Nosotros tuvimos diferencias de conducción acá, él tenía una visión y yo otra. Pasan en las parejas, pasa con los socios, pasa en los empleos. Así que yo creo que hay que desdramatizar. Él eligió eso y estará contento y ojalá le vaya bien. No voy a opinar, él tendrá sus motivos. Tampoco era un hombre del PRO, así que no es uno de los casos que me parecen más emblemáticos respecto a lo que te hacía mención recién. Y ojalá le vaya bien donde está.
«Tenemos que ser agradecidos con Macri, porque si no estaríamos en nuestras casas»
LPOJuan Casas
-¿Milei debería ganar las elecciones por lo que hizo hasta ahora?
-Estamos en medio término. Yo apoyo a Milei a nivel nacional, quiero que le vaya bien. Fui el primer político del PRO que apoyó a Milei el 23 de octubre, después de las generales, antes que se exprese el PRO, un lunes en La Nación con Feinmann, antes de que se expresen los demás. Incluso del PRO algunos me llamaron la atención porque me expresé antes y dije lo que pensaba. Y quiero que le vaya bien. Ahora, es al revés, yo quiero que le vaya bien con límites, con control, con contrapesos. Nunca les ha ido bien a los líderes que no tienen adentro contrapesos, más allá de él.
Es imposible armar un grupo tan homogéneo que funcione bien. Tenés gente mala, tenés gente traviesa, tenés gente corrupta, tenés gente travestida, tenés gente pilla. Y lo mejor que le puede pasar a Javier Milei es que haya espacios complementarios que no tengan la obsecuencia de decirle todo que sí. Es bueno para Milei y es bueno para cualquier líder. Así que creo que lo mejor para Milei hoy es que haya más espacios complementarios que lo controlen, sobre todo en una de medio término.
-O sea, que pierda.
-¿Pero qué es perder en el medio término? Que no tenga el poder absoluto. Fijate lo que terminaron haciendo aquellos que tuvieron mayoría en ambas cámaras. Justamente el sistema republicano está hecho para que funcione mejor sin el poder absoluto, si no, no existirían las cámaras. Entonces, no sé si la palabra es que pierda, es perder. Yo creo que se puede dar una elección donde pueden darse por ganador todos. Por ejemplo, en CABA.
-¿Cómo sería eso?
Nosotros vamos a ser los que más saquemos en la Ciudad, con la lista que proponga Jorge Macri. La Libertad Avanza tal vez pueda mejorar lo que sacó en el 2023, que fue el 17%, y el peronismo pueda también hacer una buena elección.
Yo quiero que a Milei le vaya bien con límites, con control, con contrapesos. Nunca les ha ido bien a los líderes que no tienen adentro contrapesos, más allá de él.
-¿Todos contentos?
-Y una de tres tercios con nosotros ganando claramente. Yo nos veo ganando, sí. Nos veo ganando.
-¿El PRO lo controló a Milei en lo que va del mandato? Porque esa era la idea antes del ballotage.
-Es que no creo que haya llegado el momento del control. El sistema democrático republicano es muy sabio. Muy sabio. ¿Por qué el Ejecutivo gana la totalidad de los cargos en una elección pero el Legislativo tarda dos? Incluso te diría dos y en el de la Argentina tras pacto del ‘94 tres mandatos en el Senado. El tercio de senadores cada seis años intercalado. Entonces para ir dándole mayoría a un gobernante hay que atravesar tres mandatos, porque tenés el primero que gana el Ejecutivo, el segundo afianza y lo que muestra la historia es que nadie puede sostener de manera viable una hegemonía por muchos años en el sistema democrático republicano a nivel nacional.
Así que creo que este es el momento de controlarlo y está pasando. El PRO no es la Libertad de Avanza. Nosotros no creemos que el Estado no tiene que existir, creemos en un Estado eficiente. Las derechas siempre priorizaron el orden por sobre la libertad y cuando se pasa de mambo este gobierno es «lo que yo ordeno». No promueve la libertad en algunos aspectos. Las izquierdas siempre promovieron la igualdad por sobre la libertad.
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LPOJuan Casas
Y yo creo que el PRO fue un partido moderno. Llevó orden donde falta, en la ciudad hay orden. E igualdad donde falta. Tenés urbanizadas las villas. Con el peronismo de izquierda mira lo que son las villas en la provincia de Buenos Aires, lugares inexpugnables, sin cloacas, sin luz, sin seguridad. Y acá mejoraste mucho y tenés 47 paradores para contener a la gente. Tiene muchas más cosas de un espacio un partido que contiene aquellos lugares que hay que contener y muchas más cosas de orden. Por ejemplo, la policía de la Ciudad, los piquetes, las ranchada, los manteros. Así que yo creo que este es el momento donde el PRO con el volumen que tenga tiene que hacer valer su ideología y sus valores.
-¿El gobierno tiene un rasgo autoritario?
-¿Quién es el gobierno?
-Milei.
-Yo a Milei, con el que tengo una relación personal y por lo menos de mi parte de mucho afecto, a como es le banco un montón de cosas, porque él es así y siempre fue así. Lo que me parece patético son muchos que antes no eran así y ahora les conviene ser así. De esos hay que desconfiar y el primero que desconfía es Milei. Cree mucho más en un tipo como yo, que las veces que le dijo «mira en esto no coincido», antes que en esos fanáticos que tienen la fe del converso y hasta ayer eran progresistas y hoy son los más liberales, hasta ayer eran kirchneristas o de La Cámpora y hoy son legisladores aplaudidores. Para ellos veo un escenario patético, así que creo que al líder hay que marcarle diferencias.
Milei tiene rasgos muy marcados, tiene decisiones muy rígidas. Pero cuando vos llevas la política a la vida diaria, el que cree que a los zurdos hay que matarlos le pregunto qué hace con su hijo zurdo. ¿Qué hace, lo mata o en la cena dice «che no nos peleemos» y le da un abrazo?
Él tiene rasgos muy marcados, tiene decisiones muy rígidas. Pero cuando vos llevas la política a la vida diaria, el que cree que a los zurdos hay que matarlos le pregunto qué hace con su hijo zurdo. ¿Qué hace, lo mata o en la cena dice «che no nos peleemos» y le da un abrazo? Yo voté a favor de la despenalización del aborto. Y la persona con la que tengo el proyecto de vida más trascendente es con mi mujer. Y mi mujer no está de acuerdo con la despenalización. Para graficar, ella es celeste y yo soy verde. En casa llegó un momento que dijimos «no discutimos más» y nos vamos a dormir juntos y nos amamos. Así que entiendo que hay que comprender la política con un poco menos de dramatismo y pasión. No estamos en guerra.
-¿Qué creés que va a pasar con el criptogate?
-La verdad que me parece que es muy pronto. Estamos escuchando todas las cosas. Yo confío en el presidente y hay que cuidarlo. A esta hora creo que hay mucha gente de su entorno que no lo cuidó.