Está en Caballito y fue puesto en venta para proyectos inmobiliarios como edificio de cuatro niveles con “tipología del tipo ‘Petit Hotel’”.
Santiago Brunetto
El Gobierno nacional puso en venta un edificio de la Avenida Rivadavia que estaba destinado a ser sede de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (UNMa). La gestión de Javier Milei ya le había quitado el lugar a la universidad a fines del año pasado tras el proceso de intervención del centro de estudios y ahora oficializó la subasta con la que intentará vender el edificio. El inmueble había sido destinado a la UNMa en 2023 en medio de la aprobación del proyecto de ley que la transformaba formalmente en universidad nacional.
El proceso de remate ya está publicado en la web de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y se enmarca en el proyecto de ventas de más de 180 inmuebles y terrenos públicos que la presidencia de Milei viene llevando adelante desde su asunción. El edificio de Avenida Rivadavia al 4615, barrio de Caballito, tiene un precio mínimo de venta de 905 mil dólares y la subasta está prevista para el jueves 30 de abril.
Destinado a un “desarrollo inmobiliario”, el edificio aparece descripto en la publicación como un inmueble de cuatro niveles con “tipología del tipo ‘Petit Hotel’”. “El inmueble se encuentra abandonado, en regular estado de conservación, encontrándose deterioradas las terminaciones superficiales de los espacios interiores que lo integran”, continúa la descripción que nada aclara sobre los usos que estaban previstos para el lugar hasta noviembre del año pasado.
En ese momento, la AABE publicó una resolución en el Boletín Oficial en la que notificaba la desafectación del uso del inmueble a la Universidad de las Madres, argumentando que la medida se enmarcaba en la “decisión del Poder Ejecutivo Nacional de hacer prevalecer la racionalización del espacio físico del patrimonio inmobiliario estatal, con vista a su mejor aprovechamiento y utilización”.
El inmueble había sido cedido a la universidad en febrero de 2023 a través de la anterior gestión de la AABE y por iniciativa del entonces Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La medida se enmarcaba en el proceso que en septiembre de ese año derivaría en la aprobación en el Congreso nacional de la norma que transformaba en universidad nacional con autonomía al Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo (IUNMA), que hasta ese momento dependía del Ministerio.
La cesión del inmueble, así, estaba pensada para dotar a la casa de estudios de una sede principal del tamaño correspondiente a la universidad: “Se instalará allí la primera sede única y permanente, que permitirá el desarrollo de las actividades académicas con tres grandes líneas de acción: la formación universitaria en derechos humanos, la alfabetización y formación en contextos de encierro, y la realización de actividades extracurriculares vinculadas a esta temática para la ciudadanía en general”, informaba entonces el Ministerio.
El acto de traspaso, además, tenía un cierto tono simbólico de reparación ya que, al momento de ser desafectado, el edificio todavía pertenecía al Estado Mayor de la Armada en el marco del Ministerio de Defensa. Aunque allí funcionaron algunos servicios de la Armada, como atenciones de su obra social, la resolución que entonces otorgó el lugar a la universidad indicaba que para el año 2023 ya se encontraba “desocupado y en desuso, cerrado con mampostería y rejas con candado”.
Aquella resolución destacaba, además, la necesidad de otorgar una sede propia y permanente para la institución por “la proliferación de nuevas acciones y programas para el desarrollo de cada una de las líneas de acción trazadas, junto al sustancial incremento del estudiantado, plantel docente y no docente, lo que obliga a disponer también de mayores espacios y puestos de trabajo”.
Lo cierto es que el sueño de consolidar allí la sede principal de la nueva UNMa no se concretó. Sólo dos años después, la decisión del Gobierno de Milei de intervenir definitivamente la universidad, con el aval de la Justicia Federal, sentó las bases del proceso en el que se enmarca la desafectación del inmueble y la venta que la AABE intentará concretar en abril.
Además del edificio de Rivadavia, la Agencia tiene abiertas actualmente otras siete subastas de inmuebles o tierras públicas en distintos puntos del país. En la lista aparecen grandes terrenos como por ejemplo el que se venderá en la localidad de Campana, a orillas del Río Paraná por casi 7 millones de dólares. El predio, destinado a un “desarrollo productivo”, tiene una superficie de 66,7 hectáreas y será vendido el próximo 9 de abril.
Ocho días antes, el 1 de abril, la AABE subastará por 1,4 millones de dólares un terreno de dos hectáreas en las afueras de la Ciudad de Córdoba, destinado a un “desarrollo inmobiliario”. El predio está ubicado en Juan de Dios Correas 7130, barrio San José de Argüello, y alberga la denominada Casona de Argüello, una antigua construcción patrimonial de principios del siglo pasado que supo pertenecer al exgobernador Félix Garzón y que hasta hace unos años albergó un centro cultural. La descripción de la subasta menciona que el predio contiene “una casona antigua de cierto valor histórico a nivel municipal”, dato que evidentemente no detiene la subasta.