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Caputo solo oye halagos del G-20

03/09/2026

El titular de Economía negó que haya preocupación por la morosidad de los deudores particulares y negó problemas en la industria

Caputo dijo que la creciente morosidad de familias y empresas no genera preocupación entre los organismos internacionales y salió al cruce de las críticas de la Unión Industrial Argentina (UIA) por la situación de la actividad fabril. El ministro de Economía aseguró que durante sus reuniones en el G-20 nadie le preguntó por las dificultades para pagar los créditos y, ya de regreso en el país, defendió el rumbo económico frente a los industriales: “Mi interés como ministro es defender el interés de todos los argentinos, no el de algunos”.

La respuesta llegó después de una jornada especialmente crítica de la UIA. En el acto por el Día de la Industria, el vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, había cuestionado con dureza al equipo económico. “Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica”, sostuvo, antes de apuntar contra el perfil financiero del ministro: “Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”.

Caputo recogió el guante durante un evento organizado por la Fundación Libertad y Progreso. “Yo respeto la opinión de todos. El camino en el que estamos es el correcto. Estamos en un proceso de reconversión”, aseguró. Según su interpretación, las críticas forman parte de las resistencias frente al cambio de modelo económico y no representan al conjunto del sector fabril.

“El feedback de las industrias no es el que dijo hoy el vice de la UIA. Todo lo contrario, dicen que es momento de reconvertirse, de invertir y que como todo momento de cambio genera reacción”, sostuvo. Para Caputo, la economía atraviesa una transformación en la cual algunos sectores avanzarán más rápido que otros. “En este modelo se crece en 2 velocidades. No es algo negativo. Es algo obvio”, afirmó.

La lectura contrasta con el diagnóstico presentado por los industriales. El titular de la UIA, Martín Rappallini, reclamó que el Gobierno deje atrás “las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen” y puso el foco en la situación concreta de las fábricas. “Esto es la economía real”, remarcó. Entre las principales preocupaciones planteadas por el sector aparecen el nivel de actividad, la carga tributaria, las condiciones de competitividad y la creciente morosidad.

Precisamente, la morosidad había ocupado un lugar central en las declaraciones realizadas por Caputo desde Estados Unidos. Consultado sobre si el deterioro de la capacidad de pago de los argentinos generaba preocupación entre los organismos internacionales, el ministro respondió que el asunto ni siquiera había aparecido en sus conversaciones.

“No, cero. Creeme, ni siquiera una pregunta, nada”, afirmó. Y enumeró a la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva; al director adjunto del organismo, Dan Katz; y al presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. Según Caputo, ninguno manifestó inquietud por el aumento de los atrasos en el pago de créditos.

El ministro sostuvo que los organismos siguen de cerca la situación argentina y respaldan el rumbo general del programa. “Están totalmente al tanto y siguen todo, y se sienten muy cómodos con que estamos haciendo las cosas correctas”, aseguró. También afirmó que el Gobierno continúa cumpliendo con el equilibrio fiscal, que la deuda disminuye y que la economía se encuentra en recuperación.

Las declaraciones fueron realizadas al término de una cumbre que Caputo definió como “el mejor G-20” en el que participó. El ministro fue uno de los principales oradores de la sesión dedicada al crecimiento global y aprovechó su estadía en Estados Unidos para reunirse con Georgieva y con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

Caputo sostuvo que esa experiencia convirtió al país en un caso de estudio internacional. “La Argentina es un leading case. Eso lo dicen todos”, aseguró. El ministro destacó especialmente los elogios públicos de Bessent, quien respaldó las reformas de Milei y presentó la experiencia argentina como una referencia para otros países que enfrentan problemas fiscales.

Ese reconocimiento internacional también fue utilizado para responder a los cuestionamientos internos. “Entre las potencias del G-20 nos ponen como el ejemplo a seguir”, sostuvo frente a las críticas de la UIA.

El ministro admitió, de todos modos, que las dificultades sociales no desaparecerán rápidamente. “Dentro de dos años aún va a haber gente que no va a llegar a fin de mes”, reconoció. Y agregó: “Yo no puedo hacer magia”.

“Ahora tenemos mucha más munición”, afirmó. Según el ministro, la Argentina cuenta con “un poder de fuego que supera largamente la base monetaria”, por lo que consideró que no será necesario recurrir a nuevo financiamiento externo.

Caputo regresó así de Estados Unidos utilizando el reconocimiento internacional como argumento para defender el programa económico frente a las críticas internas. Mientras asegura que en el G-20 nadie le preguntó por la morosidad y que las principales potencias toman a la Argentina como ejemplo, los industriales colocan justamente el deterioro de los pagos, la actividad y la situación de las fábricas entre las principales señales de alarma de la economía real.

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