Especialistas atribuyen el fenómeno a la falla Altos del Mantaro, mientras sigue la asistencia a las familias afectadas.
El saldo del sismo que sacudió la región peruana de Junín el sábado por la noche se mantuvo este domingo en 6 personas fallecidas, 32 heridas y unas 300 damnificadas, mientras brigadas de rescate y equipos técnicos continúan recorriendo las localidades más afectadas para evaluar daños estructurales y asistir a las familias que perdieron sus viviendas. Las autoridades advirtieron, además, que todavía no pudieron determinar si hay personas desaparecidas bajo los escombros.
El movimiento telúrico, de magnitud 5,1 según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), se registró a las 21.24 (hora local) del sábado, a una profundidad de 24 kilómetros. Su epicentro se ubicó en el distrito de Chongos Bajo, en la provincia de Chupaca, región de Junín, unos 300 kilómetros al este de Lima.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el general Luis Vásquez, confirmó que “hasta ahora son cinco fallecidos y 21 heridos” y explicó que la combinación entre la poca profundidad del sismo y la vulnerabilidad de las construcciones tradicionales agravó el impacto. “Tenemos 48 viviendas destruidas y 300 damnificados que ya recibieron carpas y frazadas”, precisó.
Las escenas de mayor devastación se concentraron en Chongos Bajo y en pequeños poblados rurales cercanos. Allí numerosas viviendas de adobe y quincha colapsaron por completo, dejando a decenas de familias sin hogar. “El sismo nos ha destrozado nuestro hogar. Aquí hay muchas casas de adobe que han colapsado”, relató un vecino.
Durante la madrugada, cientos de personas permanecieron a la intemperie por temor a nuevas réplicas, soportando temperaturas cercanas a los cuatro grados. En algunas localidades, los vecinos improvisaron refugios en plazas y canchas deportivas mientras aguardaban la llegada de ayuda humanitaria.
Los daños también alcanzaron edificios públicos y religiosos. Las autoridades reportaron daños en el Hospital Regional Materno Infantil El Carmen, donde aparecieron grietas en el área de terapia intensiva pediátrica, y en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión. Además, sufrieron derrumbes parciales una iglesia y un antiguo convento de la zona, mientras se registraron cortes de electricidad que afectaron a decenas de miles de usuarios en Huancayo, Chupaca y localidades vecinas antes de que el servicio comenzara a restablecerse.
El director del IGP, Hernando Tavera, explicó que el terremoto fue provocado por la reactivación de la falla tectónica Altos del Mantaro, ubicada en las cercanías de Chupaca. Según el especialista, cualquier movimiento originado en esa estructura geológica genera fuertes niveles de sacudimiento debido a su proximidad con centros poblados.
Tras el sismo principal, el IGP registró al menos una docena de réplicas, la mayoría de baja magnitud. Los especialistas señalaron que este tipo de secuencias son habituales después de un evento de estas características, aunque recomendaron a la población mantenerse alejada de edificaciones con daños visibles hasta que concluyan las inspecciones técnicas.
Perú, un país de 34 millones de habitantes, se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, la franja de mayor actividad sísmica del planeta, donde convergen varias placas tectónicas. Cada año se registran alrededor de 400 sismos de magnitud superior a 4,0, de los cuales cerca de un centenar son percibidos por la población.
El antecedente más trágico de las últimas décadas sigue siendo el terremoto de magnitud 7,9 que sacudió la ciudad de Pisco, en la región de Ica, el 15 de agosto de 2007. Aquel desastre dejó 595 muertos, miles de heridos, un pequeño tsunami y una destrucción generalizada que marcó un antes y un después en la gestión del riesgo sísmico en el país.