Irán atacó tres buques en el estrecho de Ormuz y elevó la tensión con Estados Unidos, mientras Donald Trump anunció la extensión del alto el fuego pero ratificó el bloqueo naval. El cruce condiciona las negociaciones en Medio Oriente.
La Guardia Revolucionaria de Irán interceptó y disparó contra tres barcos mercantes en el estrecho de Ormuz, incautando dos de ellos y elevando la tensión con Estados Unidos. En paralelo, Donald Trump extendió la tregua pero mantuvo el bloqueo naval, advirtiendo que “muchas bombas empezarán a estallar” si no hay acuerdo.
En el inicio de la jornada, Irán atacó tres buques en el estrecho de Ormuz, y confirmó que dos quedaron bajo custodia de la Guardia Revolucionaria. La televisión estatal iraní señaló que los barcos “operaban sin permisos y manipulaban sistemas de navegación”, lo que justificó su incautación.
Al mismo tiempo, Donald Trump endureció su discurso, al anunciar la extensión del alto el fuego pero ratificar el bloqueo naval sobre los puertos iraníes. “Pierden 500 millones de dólares al día por el cierre del estrecho”, escribió en Truth Social, y agregó que “si no hay acuerdo, muchas bombas empezarán a estallar”.
En este contexto, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo británico (UKMTO) confirmó que uno de los buques, el Epaminondas, sufrió daños en el puente de mando tras ser atacado con ametralladoras y lanzagranadas, aunque sin heridos. Otro carguero, el MSC Francesca, recibió disparos pero no reportó daños graves. Por su parte, el portavoz iraní Ismail Bagaei defendió la acción como “legítima defensa frente a la agresión militar de Estados Unidos y del régimen sionista”, y condicionó la reanudación de negociaciones a que existan “condiciones necesarias y razonables”.