Marco Rubio le informó a Rodrigo Paz que su país intensificará la asistencia de emergencia y el apoyo logístico.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, prometió durante una llamada al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, que su país le proporcionará una mayor ayuda ante los bloqueos de carreteras de las protestas antigubernamentales.
Además, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió que el Pentágono y la alianza regional Escudo de las Américas rechazan “todos los intentos de derrocar al Gobierno legítimo del presidente” de Bolivia.
Estados Unidos vigila
El Departamento de Estado indicó en un comunicado que Rubio llamó al presidente boliviano para “reafirmar el compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la democracia boliviana y al Gobierno de Paz en la reconstrucción del país tras 20 años de políticas socialistas fallidas”.
“El secretario señaló que Estados Unidos intensificará la asistencia de emergencia y el apoyo logístico a Bolivia para ayudar a quienes enfrentan una grave escasez de alimentos y medicamentos debido a los bloqueos ilegales de carreteras destinados a desestabilizar la sociedad boliviana”, señaló la nota.
Además, analizaron la “situación actual en Bolivia y compartieron prioridades para promover la seguridad y la estabilidad en toda la región”, destacó el comunicado.
Por su parte, Hegseth aseguró el jueves en X que Estados Unidos sigue de cerca la situación. “Bolivia no debe permitir que el viejo statu quo de dominio narco‑terrorista en la región vuelva a imponerse” manifestó el secretario de Defensa.
El secretario de Defensa reiteró su apoyo a Bolivia “para garantizar que los narco-terroristas sean disuadidos de lucrarse con la muerte y la destrucción en nuestro hemisferio”.
Tras la llegada al poder de Paz, Bolivia reactivó rápidamente sus relaciones con Washington. El país andino se convirtió en uno de los miembros de la alianza de seguridad Escudo de las Américas que lanzó el mandatario estadounidense Donald Trump en marzo.
Los estados de excepción
Campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros presionan al gobierno de Paz desde hace más de un mes por una salida a la peor crisis económica del país en cuatro décadas; pero ahora exigen su renuncia.
Ante la continuidad de los bloqueos y la negativa de los sectores más radicales a participar de las conversaciones impulsadas por el Gobierno, el Ejecutivo envió un proyecto de ley para reglamentar los estados de excepción, una norma que ya fue aprobada en el Senado y que ahora será considerada por la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el Gobierno de Paz volvió a convocar al diálogo a los sectores movilizados con “legítimas demandas” y priorizó esta vía frente a la aplicación de un estado de excepción, al que calificó como el “último recurso” que le permite la Constitución.