
El adiós a Dolly Parton, la reina del country apto para todo público
La cantante, compositora y actriz estadounidense construyó una carrera de más de cinco décadas caracterizada por su voz inconfundible y su carisma para consolidarse como un ícono pop.
“La reina ha muerto, viva la reina”. La expresión es la que mejor se le ajusta en este penoso momento a quien hizo de la música country un género universal y apto para todo público. Este martes, a los 80 años, falleció Dolly Parton: todo un trancazo para la cultura estadounidense. La noticia la dio a conocer su sobrino, Brian Seaver, a través de Instagram: “Me imaginaba la gravedad de este momento, pero no lo había sentido de verdad hasta ahora. Es un honor que se mezcla con un orgullo absoluto y una profunda tristeza”. Si bien se supo que falleció en su casa de Nashville, aún no se confirmó la causa de su deceso. Sin embargo, en el último trimestre de 2025 la cantante y compositora suspendió varios recitales debido a problemas de salud derivados de una infección por cálculos renales.
En una entrevista concedida en agosto del año pasado a la revista People, la icónica artista confesó: “Viví toda mi vida a un ritmo frenético. Entonces me pongo a pensar: “¿Cómo es posible que haya tenido una vida? Cuando escribí mi libro Star of the Show: My Life on Stage (publicado en 2025, es el último de una trilogía fotográfica sobre su carrera en los escenarios), me di cuenta de todo lo que había sacrificado en mi vida. Nunca tuve hijos, así que al menos no me sentía culpable. Estoy agradecida de haber visto mis sueños hacerse realidad”. Y más adelante enfatizó: “A menos que la salud me falle, creo que hay mucho que decir sobre la edad. Mirá todo lo que hice en 80 años. Siento que apenas estoy empezando. No tengo tiempo para envejecer, no tengo tiempo para pensar en eso”.
Su talento era tan colosal que en apenas un día compuso dos de las canciones más importantes del siglo XX: “Jolene” y “I Will Always Love You”. Ambas incluidas en su decimotercer álbum de estudio, lanzado en 1974 y que llevó por título Jolene. Acerca de este tema, del que se contabilizaron 30 versiones, entre las que sobresale la emotiva reinvención que patentó la dupla The White Stripes, su autora reveló: “Una noche, estaba en el escenario y allí se encontraba esa niña preciosa. Tenía un pelo rojo precioso, una piel preciosa, unos ojos verdes preciosos, y me miraba esperando un autógrafo. Le dije: ‘Eres la niña más bonita que he visto nunca. ¿Cómo te llamas?’. Me contestó: ‘Jolene’. A lo que le respondí: ‘Jolene, Jolene, Jolene, Jolene’. Y pensé: ‘Qué bonito. Suena a canción. Voy a escribir una canción sobre eso’”.
“Jolene” tiene apenas 200 palabras, muchas de las cuales se repiten. Pero esa sencillez, junto con la evocadora melodía, fue lo que hizo que el personaje que le dio vida a la canción fuera inolvidable.
Las letras de la música originaria de Pittman Center no sólo eran autobiográficas, sino que también observaban con agudeza las experiencias, dolores y alegrías de otras personas para convertirlas en historias cercanas. Su estilo compositivo se caracterizó por combinar la tradición narrativa de la música country con una profunda honestidad emocional y sencillez lírica. Sin adornos excesivos. Aunque nació en el country, Dolly Parton transitó con fluidez hacia el bluegrass, el pop, el folk y el gospel manteniendo siempre una estructura directa y orgánica.
Es por eso que su influencia es notable en artistas como Miley Cyrus, Taylor Swift, Alison Krauss y Shania Twain. Al tiempo que tuvo en calidad de mentor a Johnny Cash, cultivando una amistad que nació cuando ella tenía 13 años, a raíz de que en 1959 éste la invitara al escenario a cantar en Grand Ole Opry: el programa de radio de música country tocada en vivo más antiguo de los Estados Unidos. Desde muy chica, destacó su don para la composición, escribiendo canciones para figuras de la talla de Hank Williams Jr. Su tío Bill Owens la ayudó a ingresar en ese circuito, editando su primer single en 1959: “Puppy Love (grabó en total 49 álbumes). Pero su salto a la fama sucedió en 1967, de la mano de la televisión, al sumarse al programa del cantante de country Porter Wagoner.
En 1977, estableció otro punto de inflexión cuando su tema “Here You Come Again” saboreó el éxito. Y es que se trató de su debut en el country pop, género que ayudó a cultivar con Kenny Rogers y que le abrió las puertas del cine. De entre los filmes que protagonizó, destacó Como eliminar a su jefe (1980), haciendo tándem con Jane Fonda y valiéndole una nominación al Oscar en el rubro a la “Mejor canción original”.
En los siguientes años, Parton regresó al country tradicional, al mismo tiempo que se probó en estilos como el rock. De lo que puede dar fe el disco Those Were the Days (2005), donde revisita varios clásicos del folk rock de los años 60 y 70. De hecho, es una de las pocas figuras de la música inducidas en el Salón de la Fama del Country y en el Salón de la Fama del Rock and Roll.
Una de sus facetas de más bajo perfil fue su trabajo filantrópico. Nació en la pobreza, en una cabaña de una sola habitación y fue la cuarta de 12 hermanos. Es más: su primera guitarra fue un montaje de una mandolina con cuerdas de bajo. Dueña de una fortuna estimada entre los 450 y 650 millones de dólares (150 millones provenían de su catálogo musical), en 1988 creó la Dollywood Foundation, orientada a fomentar la educación. También hizo donaciones para contribuir al desarrollo de la vacuna del covid-19 y a los damnificados del huracán Helene. En el comunicado de su familia, que atendiendo a sus deseos depositarán sus restos en el mausoleo del Woodlawn Memorial Park en Nashville (junto a su esposo, Carl Thomas Dean, fallecido en 2025), describieron su legado como de “amor, compasión y resiliencia”

