La Locomotora Oliveras abrió los ojos y le retiraron el respirador por primera vez desde el 14 de julio, día que sufrió un ACV isquémico que le causó daños en el hemisferio izquierdo de su cerebro. Aunque esta noticia genera gran esperanza en sus familiares, su estado sigue siendo complejo.
En el parte firmado el 26 de julio por el director del hospital José María Cullen de Santa Fe, Bruno Moroni, se precisó que “desde el punto de vista clínico, evoluciona hemodinámicamente estable” y se detalló que “respecto a la evolución neurológica, mantiene períodos de respuesta motora y apertura ocular, tanto espontánea como a la orden”.
Respecto de la quita del respirador, informaron: “El proceso de desvinculación de la asistencia respiratoria mecánica de forma paulatina, con períodos de respiración espontánea”.
«Continúa bajo seguimiento permanente por parte del equipo de la Unidad de Terapia Intensiva. Su pronóstico continúa siendo reservado”, detallaron, tratando con mucho cuidado la situación de la exboxeadora.