Una encuesta de Zubán Córdoba mostró el fuerte deterioro en la imagen del jefe de Gabinete: el 70% cree que debería renunciar y crece la desconfianza sobre las explicaciones oficiales.
El presidente Javier Milei y su hermana Karina entendieron que lo más conveniente era ratificar en el cargo a Manuel Adorni y darle una agenda de actividades para la semana que viene. Sin embargo, no podrán evitar el costo político de un escándalo que cada día suma alguna novedad. La imagen de Adorni, que hasta hace unas semanas era mencionado como casi seguro candidato de La Libertad Avanza a la jefatura de Gobierno porteña, cayó del 42,7% al 21,5% de valoración positiva -la mitad- y ya acumula un 66% de rechazo. Además, un 70% consideró que debería renunciar, mientras que una proporción similar evaluó que las respuestas del Gobierno y del propio funcionario buscaron tapar o distraer la atención sobre este caso antes que esclarecer los hechos.
Los datos surgen de la encuesta específica sobre el “Adornigate” realizada por la consultora Zubán Córdoba y Asociados. Con el 42,7% que atesoraba en febrero, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se ubicaba entre los funcionarios libertarios con mejor imagen y aparecía como número puesto para encabezar una lista importante en 2027, favorecido por su estrecho vínculo con los hermanos Milei. Pero la sucesión de revelaciones -que comenzó con el viaje de su mujer, Bettina Angeletti, en el avión presidencial; siguió con el vuelo privado a Punta del Este pagado por una productora con contratos en la TV Pública; y sumó las propiedades adquiridas en el country Indio Cuá y en Caballito-, junto con otros pormenores que se fueron conociendo, hizo que su imagen positiva se desplomara al 21,5%, mientras que la negativa trepó del 55,4% al 66%, probablemente récord dentro del elenco oficial.
Gustavo Córdoba, director de Zubán Córdoba y Asociados, analizó que el castigo a Manuel Adorni se explica por su rol como uno de los principales bastoneros de la “batalla cultural” que Milei fijó como objetivo central de su gestión. Sus burlas e ironías hacia dirigentes sociales, docentes universitarios, médicos del Garrahan y beneficiarios de ayuda por discapacidad lo colocaron en un lugar destacado a la hora de encarnar esa “moral como política de Estado” que el Presidente dice predicar. Un 77,9% de los consultados respondió que Adorni debe dar cuenta de cómo financia sus viajes, frente a apenas un 8% que no lo consideró necesario. Incluso entre votantes de Milei la demanda de una explicación creíble aparece como mayoritaria.
En ese sentido, resulta especialmente significativo que apenas un 3,2% de los encuestados considerara que lo mejor hubiera sido no responder nada por tratarse de un tema privado, exactamente la postura que adoptó el jefe de Gabinete en su cuestionada conferencia de prensa ante los periodistas acreditados en la Casa Rosada. En cambio, un 31,5% sostuvo que, en el lugar del asesor Santiago Caputo, le habría recomendado mostrar documentos públicamente; un 17,5% aconsejó dar un paso al costado hasta que la situación se aclare; y un 15,9% planteó que debía responder todas las preguntas sin confrontar, lo contrario de lo que hizo. En este contexto, el Gobierno optó por suspender la conferencia de prensa que Adorni tenía prevista para este miércoles.
Uno de los datos más contundentes del sondeo fue que el 70,4% se mostró de acuerdo con la afirmación “Adorni debería renunciar”. Como destacó Córdoba, el dato cobra especial relevancia porque implica que más de la mitad de los votantes de La Libertad Avanza se encuentran entre quienes consideran que el jefe de Gabinete debería dar un paso al costado. Apenas un 18,2% sostuvo que debería continuar en el cargo, mientras que un 11,4% no se pronunció.
Un porcentaje prácticamente igual de los consultados -70,2%- expresó su desconfianza sobre la versión oficial y consideró que se trató de “una estrategia para tapar, distraer y/o demorar el tema, esperando que la población se olvide del mismo”. Tan sólo un 15,3% evaluó que se trató de “una respuesta transparente y correcta”, mientras que un 14,5% dijo no saber. Por cierto, más allá de algunas noticias que en los últimos días parecieron destinadas a ganar pantalla y correr el foco del jefe de Gabinete, ese objetivo no se logró. Por el contrario, novedades como la citación judicial a la escribana que intervino en la compra de las nuevas propiedades de la familia Adorni generaron nuevas repercusiones.
“El Gobierno interpretó mal el triunfo electoral. No fue un voto premio a la gestión, sino un voto de pánico ante una nueva crisis. Leyeron que los electores les habían dado la razón y se equivocaron. No deberían haber designado a Adorni jefe de Gabinete”, analizó Córdoba. La consultora está terminando un nuevo sondeo que confirmaría la caída de la aprobación de la gestión libertaria que se viene registrando desde principios de año. Más allá de escándalos como $LIBRA y el caso Adorni, que no hacen más que agravar el cuadro, el origen del malestar remite al contexto económico. “La cuestión económica es central y los episodios de corrupción profundizan el malhumor”, concluyó el consultor.