Sumate a nuestras actividades

Inundaciones catastróficas en la frontera entre Nepal y el Tíbet dejan decenas de muertos y cientos de desaparecidos

27/08/2026

Al menos 157 personas murieron y cientos de turistas están desaparecidos después de que carreteras, puentes y centrales eléctricas fueran arrasadas.

El desastre arrasó edificios, puentes y otras infraestructuras en esa remota zona del Himalaya muy frecuentada por montañeros y peregrinos. Al menos 157 personas murieron y más de 500 se encontraban con paradero desconocido a causa de las graves inundaciones provocadas por la fuerte crecida del río Bhote Koshi en Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, en China, según informaron este miércoles las autoridades del país. La cadena estatal china CCTV reportó al menos tres muertos y 265 desaparecidos en el condado de Gyirong, en la región del Tíbet, cerca de la frontera.

La Policía de Nepal confirmó que los cuerpos sin vida recuperados por los servicios de búsqueda y rescate se concentran en siete distritos, la mayoría de ellos, 64, en Chitwan, situado más al sur. La situación provocó la interrupción de las comunicaciones en muchas zonas del país y dificultaba las labores de rescate.

Entre los lugares que sufrieron graves daños se encuentran mercados y puestos de seguridad de la zona. Además, se estima que son 44 los efectivos del Ejército desaparecidos en Timure, Rasuwa, cerca de la frontera con China, así como 28 policías y 13 agentes de seguridad.

A estos hay que sumar 60 trabajadores de varias plantas hidroeléctricas situadas en las zonas afectadas y trabajadores de Aduanas e Inmigración, que siguen de momento en paradero desconocido, de acuerdo a un balance anterior de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.

Las autoridades nepalíes informaron también de la desaparición de 403 personas, entre ellas 341 procedentes de países como India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Corea del Sur, Malasia y Canadá. Según informó la agencia AP, citando a Sunil Sharma, portavoz de la junta de turismo de Nepal, entre ellos hay al menos 47 personas procedentes de Estados Unidos.

Al menos nueve surcoreanos también están desaparecidos tras las inundaciones, según el Ministerio de Asuntos Exteriores. Se trata de empleados de dos empresas energéticas surcoreanas que participan en la construcción de una central hidroeléctrica a lo largo del río Trishuli de Nepal. Asimismo, CNN informó que al menos 90 italianos y 53 ucranianos se encuentran con paradero desconocido. Las autoridades locales insisten en que siguen comprobando esta lista, por lo que todavía no puede concluirse que todos hayan sido arrastrados por la riada.

La junta de turismo de Nepal indicó que 133 de los desaparecidos eran turistas religiosos de India y de la diáspora india que peregrinaban al monte Kailash en el Tíbet, un lugar sagrado para los hindúes. Al menos 62 ciudadanos nepalíes desaparecidos se encontraban entre los cientos de lugareños que realizaban senderismo en Rasuwa, uno de los distritos más afectados.

En Nepal, casas, carreteras, puentes y centrales eléctricas quedaron arrasadas, mientras que las autoridades del Tíbet expresaron su temor a “un gran número de víctimas”.

Un piloto de helicóptero que presenció desde el aire la mortal inundación repentina del miércoles cerca de la frontera entre China y Nepal dijo que calculó que las olas alcanzaron “una altura de entre cinco y seis metros”. “Unos cinco minutos antes de aterrizar, vimos cómo se levantaba polvo del río”, declaró Aman Budathoki a CNN. “Al principio parecía un deslizamiento de tierra. Incluso pensamos que podría tratarse del ejército usando explosivos para construir carreteras”.

 

“Nunca había visto una inundación así“, afirmó Girilal Budhathoki, un nepalí que resultó herido en la riada, al portal de noticias Online Khabar. Budhathoki relató que vio desaparecer a su esposa y cuatro hijos frente a sus ojos antes de que se perdieran en el deslizamiento. “Corrí hacia una esquina y logré sobrevivir, pero la corriente arrasó con el refugio en el que se encontraban”, agregó desde un hospital de la zona. “No tengo ninguna esperanza de que mi familia sobreviva”.

El jornalero nepalí Bibek Kumal estaba cavando un pozo de letrina en el exterior de una casa recién construida cuando una pared de agua, barro y rocas se abatió sobre él con gran estruendo, arrastrándolo a él y a todo lo que había a su alrededor. Kumal, de 24 años, trabajaba en Bidur, aguas abajo del distrito de Rasuwa, el más afectado, cerca de la frontera nepalí del Himalaya con el Tíbet chino, cuando oyó “un silbido”.

Sus cuatro compañeros de trabajo, que se encontraban de pie sobre el foso, de 1,5 metros de profundidad, le gritaron que saliera y corriera. Para cuando logró salir a duras penas del agujero, sus compañeros de trabajo ya habían desaparecido.

“Empecé a correr. Entonces, una pared de agua se abatió sobre mí con un estruendo, como si fuera un terremoto”, contó Kumal a la agencia Reuters desde su cama en el Centro Nacional de Traumatología de Katmandú, con su hermano Dinesh sentado a su lado. La corriente lo arrastró río abajo entre barro y escombros. “Por suerte me quedé atascado en un mango”, explicó. “Si no hubiera estado allí ese mango, me habría arrastrado la corriente y habría muerto”.

Origen del deslizamiento
A las 8:37 a.m., hora local, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó inicialmente de un temblor en la región, registrado como un terremoto de magnitud 4,4 a lo largo de la frontera entre Nepal y China, al norte de Katmandú.

Imagen del 26 de agosto de 2026 de edificios dañados tras las inundaciones repentinas, en el distrito de Nuwakot, Nepal. Foto: Xinhua Zhang Ping
Casi al mismo tiempo, una “avalancha” de hielo y rocas -más bien un deslizamiento de tierra en este caso- arrasó la ladera de una montaña y se precipitó al río Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi, que fluye desde China hasta Nepal, a menudo a través de profundos desfiladeros.

Posteriormente, el USGS aclaró que el temblor no fue un terremoto, sino que fue causado por el propio deslizamiento de tierra, excepcionalmente potente, que tuvo una magnitud equivalente a un terremoto de 5,2.

Se necesitarán semanas para determinar las causas exactas de las inundaciones, pero un equipo de científicos internacionales cree que un enorme trozo de glaciar se desprendió y cayó al valle. “Lo que resulta difícil de asimilar son los volúmenes descomunales de agua que vemos en estos videos, que son absolutamente horribles”, dijo Daniel Shugar, geólogo de la Universidad de California, que forma parte del grupo.

Su teoría, apunta CNN, es que un deslizamiento de rocas ocurrió al mismo tiempo que se rompió el glaciar, creando una mezcla de hielo y roca que se movió rápidamente y se precipitó montaña abajo. A medida que caía, también arrastró sedimentos que ya estaban saturados de agua debido a la temporada de monzones, lo que contribuyó a la formación de la enorme pared de agua.

Si bien las avalanchas pueden ser causadas por diversos factores, el cambio climático suele desempeñar un papel importante, según los científicos. Nepal, en la región del Himalaya, que se calienta rápidamente, alberga miles de glaciares que se están derritiendo y desestabilizando a medida que aumentan las temperaturas.

Según investigaciones recientes, la tasa de pérdida de hielo de los glaciares en la región del Hindu Kush-Himalaya, que incluye a Nepal, se ha duplicado desde el año 2000, lo que supone un enorme riesgo para los casi dos millones de personas que viven aguas abajo de estos glaciares.

Joven premier puesto a prueba
CNN destacó que las devastadoras inundaciones repentinas que azotarán Nepal pondrán a prueba al joven rapero convertido en primer ministro del país, Balen Shah, de 36 años, que asumió el cargo hace apenas cinco meses tras un movimiento liderado por la Generación Z contra la corrupción y el nepotismo que arrasó con los partidos políticos tradicionales.

Shah dijo tener el “corazón apesadumbrado” ante la “enorme pérdida humana y material causada por la repentina crecida del río Bhote Koshi en Rasuwa”. “Esto ha conmocionado y entristecido a todo el país. Este inesperado desastre natural ha sumido a muchos de nuestros hermanos, hermanas y niños en un profundo dolor”, expresó en un comunicado.

“Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles. El Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos. Les pido paciencia. El Gobierno asume la plena responsabilidad de su rescate, tratamiento, alimentación y refugio. En tiempos de semejante desastre, todos debemos permanecer unidos”, reiteró.

Shah juró su cargo en marzo con la promesa de sanear la política nacional y abordar las quejas generalizadas por la falta de oportunidades para los jóvenes en Nepal, país que depende de las remesas enviadas por los trabajadores migrantes para aproximadamente una cuarta parte de su PIB.

Probablemente tendrá que trabajar con la gigantesca India, vecina de Nepal al sur, así como con China, su vecina del norte, que también se ha visto gravemente afectada por las inundaciones. “Eso requerirá mucha habilidad. Shah ya ha sido noticia por su postura fervientemente nacionalista y provocadora hacia ambos países”, apuntó la cadena de televisión.

El primer ministro indio, Narendra Modi, declaró haber hablado con Shah y haber ofrecido a Nepal “todo tipo de asistencia humanitaria”.

La agencia oficial de noticias china Xinhua informó que la inundación repentina se produjo en el lado nepalí de la frontera e interrumpió carreteras, comunicaciones y el suministro eléctrico en la región de Shigatse. Según la cadena estatal CCTV, las autoridades chinas estaban llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate a gran escala en la zona fronteriza tibetana de Gyirong.

El presidente de China, Xi Jinping, ordenó este miércoles el despliegue de “todos los medios y recursos” necesarios para buscar a los desaparecidos por las fuertes inundaciones registradas en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet, conocida en el país como Xizang.

Xi ha hizo hincapié así en la necesidad de reforzar la vigilancia y los sistemas de alerta temprana, garantizar que las operaciones de rescate se lleven a cabo con rigor científico y prevenir desastres secundarios, según informaciones recogidas por Xinhua.

En este sentido, el presidente chino hizo un llamado a las autoridades locales y los departamentos pertinentes a “prepararse para los peores escenarios posibles y las situaciones extremas, aplicar plenamente las medidas de prevención de inundaciones y tifones, e intensificar los esfuerzos para identificar y abordar los posibles riesgos y peligros”.

Por su parte, el primer ministro chino, Li Qiang, también dio instrucciones para que se verifique de inmediato el número de desaparecidos y afectados. Li ordenó al Ministerio de Asuntos Exteriores para que “refuerce la comunicación y la coordinación con los países relevantes, comparta la información con celeridad y colabore con ellos para gestionar adecuadamente las labores de rescate” en la medida de lo posible.

latercera.com