
Al menos 16 muertos por un bombardeo ruso en Kiev y sus alrededores
El presidente Zelenski exigió una respuesta global ante la escalada de Moscú. Los ataques motivaron alertas de seguridad en países vecinos como Polonia o Rumania.
Al menos 16 personas murieron en bombardeos nocturnos rusos contra la capital de Ucrania y la región circundante, mientras que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió una respuesta global ante la escalada de Moscú. Ambos países intensificaron los ataques de largo alcance en los últimos meses, lo que ha elevado el número de víctimas civiles de esta guerra que dura cuatro años y medio.
En sus redes sociales, Zelenski denunció un ataque masivo que los rusos “llevaban preparando hace tiempo” y en el que combinaron diferentes tipos de munición balística, misiles de crucero y drones “para causar el mayor daño posible a la infraestructura civil”. El mandatario precisó que en Kiev fueron dañados edificios residenciales, entre ellos uno de varias plantas en el que las superiores quedaron destruidas, así como un hospital infantil y una escuela.
“Desafortunadamente, mientras Moscú invierte en misiles balísticos y en la escalada del conflicto, el mundo no siempre responde de manera adecuada a tales ataques”, declaró Zelenski. 15 personas murieron en la capital, indicó su alcalde, Vitali Kitschko, y otra perdió la vida en el distrito de Brovari, en las afueras de Kiev. El ataque, que duró nueve horas en Kiev, también dañó almacenes en Borispol, cerca de la ciudad.
Las fuerzas ucranianas tienen dificultades para interceptar las salvas de misiles balísticos, que solo pueden ser derribados de manera efectiva por los sistemas de defensa aérea Patriot, diseñados por Estados Unidos. El país ha pedido repetidamente a sus aliados apoyo adicional ante la intensificación de los ataques de Rusia, que lanzó un número récord de misiles en julio, según un análisis de la agencia AFP basado en datos de la Fuerza Aérea de Ucrania.
La fuerza aérea ucraniana había anunciado el miércoles por la noche sobre misiles rusos “Kalibr” que se dirigían hacia la capital. Rusia lanzó al menos 44 misiles, de los cuales 39 fueron derribados, según la Fuerza Aérea. Moscú afirmó que atacó “instalaciones del complejo militar-industrial, un centro de transporte y logística, y almacenes” en Kiev y su región.
Drones en Rumania y Moldavia
Los ataques también provocaron respuestas de seguridad en los estados miembros vecinos de la OTAN. Polonia informó que movilizó su aviación dentro de su espacio aéreo para evitar cualquier incidente relacionado con la ofensiva aérea rusa y resguardar a su población. En Rumania, también vecina de Ucrania, dos aviones caza españoles desplegados en misiones de la OTAN y un helicóptero del ejército rumano despegaron durante la noche para vigilar “objetivos” cercanos a la frontera.
Un dron ingresó al espacio aéreo rumano y se estrelló en una zona despoblada en el oeste del país. Un caza F-16 rumano también destruyó el jueves un dron marítimo a varios cientos de metros del proyecto gasístico “Neptun Deep”, en el mar Negro. El ministro de Defensa, Radu Miruta, dijo que el dron estaba “cargado de explosivos” y no provenía de Ucrania. Moldavia también informó que un dron tipo Shahed -usado por Rusia- se estrelló en su territorio, cerca de la frontera con Ucrania.
Las incursiones aéreas en otros países se han vuelto cada vez más comunes en los últimos meses. Por su parte, Rusia afirmó haber derribado 762 drones ucranianos lanzados durante la madrugada del jueves. Ucrania también intensificó sus ataques de represalia contra Rusia, en parte para tratar de presionar a Moscú a sentarse a negociar y poner fin a la invasión rusa, iniciada en febrero de 2022.
Visita de mediadores a Moscú
Pese a los ataques cruzados el Kremlin aseguró este jueves que recibirá a todos los mediadores internacionales que busquen una solución política a la guerra en Ucrania, ya sean los estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, que todavía no tienen una fecha de visita, o el arzobispo Paul Richard Gallagher, el jefe de la diplomacia del Vaticano, que viajará a Moscú la próxima semana.
“Valoramos altamente los esfuerzos de todos los países que expresan el deseo sincero de apoyar el proceso de solución al conflicto. Son pocos países, pero eso hace más importantes y valiosos sus esfuerzos”, aseguró en su rueda de prensa telefónica el vocero de la presidencia rusa, Dmitri Peskov. Preguntado sobre la tendencia al cansancio de Occidente respecto al conflicto en Ucrania, Peskov señaló que “sin lugar a dudas existe”.
“No es necesario exagerarla, porque en Europa todavía hay un grupo de países que incrementan su implicación en esta guerra, su implicación directa, tecnológica, técnica, y otras”, dijo el vocero, mencionando en particular al Reino Unido, que en los últimos días reconoció que había suministrado a Ucrania drones de largo alcance utilizados contra la infraestructura crítica rusa, ante lo cual Moscú alertó que habría consecuencias.
Página/12

