El video muestra al artefacto acosando a un hombre en un mercado antes de detonar junto a él. Kiev calificó el hecho como un “crimen de guerra” de las tropas de Putin
Un video difundido este martes por la Administración Militar Regional de Kherson muestra a un dron sobrevolando frente a un hombre que se encontraba junto a un minibús utilizado como puesto de mercado en la ciudad de Kherson, en el sur de Ucrania, momentos antes de que se produjera una explosión cerca de él.
En las imágenes, el dron permanece suspendido frente al hombre mientras este está de pie junto al vehículo. El hombre se desplaza luego detrás del minibús, y el dron parece seguir su movimiento. Un colectivo pasa por la ruta detrás de él antes de que el artefacto se precipite y detone cerca del capot del minibús, provocando una explosión junto al lugar donde se encontraba la víctima.
Según las autoridades ucranianas, el hecho ocurrió el 4 de agosto. La policía nacional de Ucrania informó que el hombre es un residente de 52 años de la región de Mykolaiv que estaba comerciando en el mercado cuando resultó herido en el ataque. De acuerdo con la policía, el hombre sobrevivió, aunque sufrió lesiones por la onda expansiva, heridas de metralla y una conmoción cerebral.
El canciller ucraniano, Andrí Sibiga, condenó el ataque y lo describió como un crimen de guerra ruso, al sostener que el operador del dron apuntó deliberadamente contra un civil.
Tanto la policía nacional como el Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano señalaron que el incidente ocurrió este martes 4 de agosto. No se encontraron versiones anteriores del video publicadas en línea antes de esa fecha.
Rusia ha negado en reiteradas ocasiones atacar deliberadamente a civiles durante su invasión a gran escala de Ucrania.
El “safari humano” de Kherson
El ataque se enmarca en una táctica rusa ampliamente documentada por organismos internacionales y prensa desde mediados de 2024, que residentes y periodistas locales bautizaron como “safari humano“: el uso de drones FPV (de primera persona) para perseguir y atacar deliberadamente a civiles en Kherson, sin objetivo militar alguno.
Una comisión de derechos humanos de la ONU concluyó en octubre de 2025 que al menos 200 civiles murieron y más de 2.000 resultaron heridos por drones rusos en la región, y que existe una alta probabilidad de que las fuerzas armadas rusas sean responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad por esta campaña.
El episodio se enmarca en una transformación radical del campo de batalla en Ucrania. Los drones, que van desde dispositivos comerciales baratos hasta aeronaves cargadas de explosivos, son responsables de hasta el 80% de los daños registrados en el frente, según ha señalado el ministro de Transformación Digital de Ucrania, Mykhailo Fedorov. La línea de combate se convirtió en lo que la experta militar Kateryna Bondar describe como una «zona de muerte» de hasta 20 kilómetros de profundidad, un área “constantemente monitoreada por drones” donde “nada puede sobrevivir”. Su uso ya no se limita a blancos militares: soldados ucranianos denuncian de forma creciente ataques rusos con drones contra civiles y trabajadores en zonas alejadas del frente, como el ocurrido este martes en Jersón.