La empresaria Ghislaine Maxwell, convicta por delitos sexuales cometidos en complicidad con su ex pareja Jeffrey Epstein, comparecerá este lunes ante el Subcomité de Delitos Cibernéticos, Innovación y Seguridad Nacional del Congreso de Estados Unidos. La audiencia se realizará a puerta cerrada y por videollamada, ya que Maxwell cumple una condena de 20 años en la prisión federal de Camp Bryan, Texas. La audiencia responde a una citación de la Cámara de Representantes para que aporte información sobre la red de contactos de Jeffrey Epstein y posibles implicancias en delitos sexuales.
La abogada de Maxwell, Laura Menninger, indicó que su clienta no responderá preguntas y se acogerá a la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense, que habilita a no declarar contra uno mismo en casos penales. Menninger argumentó que cualquier declaración podría usarse en su contra en apelaciones pendientes o en futuras investigaciones, y enfatizó que la invocación de la Quinta Enmienda protege sus derechos constitucionales en medio de procesos judiciales activos.
El Subcomité busca esclarecer el alcance de la red de Epstein, incluyendo nombres de figuras públicas mencionadas en millones de documentos desclasificados el pasado 30 de enero de 2026, que incluyen al presidente Donald Trump, el ex presidente Bill Clinton, el fundador de Microsoft Bill Gates y varios miembros de la familia real británica.
¿Posible indulto presidencial de Trump a Maxwell?
Ghislaine Maxwell, hija del magnate de los medios de comunicación Robert Maxwell y muy conocida en el ambiente de los ricos y famosos de Estados Unidos, fue condenada en 2022 por cinco cargos relacionados con tráfico sexual de menores y conspiración. El jurado la encontró culpable de reclutar y preparar a menores para que Epstein y otros abusaran de ellas entre 1994 y 2004. Maxwell apeló la sentencia y mantiene que es inocente. Actualmente espera resolución de su apelación en el Segundo Circuito de Apelaciones.
Algunos reportes indican que explora la posibilidad de un indulto presidencial, aunque no hay confirmación oficial de gestiones en marcha. Es una situación delicada para el presidente Donald Trump, quien lleva años tratando de despegarse del caso Epstein. Su nombre aparece insistentemente en correos electrónicos tanto de Epstein como de Maxwell, y está documentado que viajó en el avión privado del empresario, aunque por el momento no hay pruebas que lo vinculen con los abusos sexuales. El silencio de Maxwell lo favorece.