Miércoles 04 de febrero de 2026

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A un mes de su captura, cómo está Maduro hoy y cuál es el proceso judicial que tiene por delante

A las 2 de la mañana del 3 de febrero de este año, Venezuela cambió para siempre. El dictador Nicolás Maduro, en el poder desde marzo de 2013 fue capturado por una operación comando de los «Delta Force» de los Estados Unidos.

Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados en una residencia especial (no el palacio de Miraflores), custodiada por efectivos cubanos. Ambos fueron llevados hasta un helicóptero, sacados del país y conducidos directamente hasta Nueva York. Allí ya afrontaron la primera audiencia por la doble y grave acusación de se le imputa: narcotráfico y terrorismo. En marzo se realizará la segunda audiencia.

El hombre que concentró el poder de manera absoluta en Venezuela tiene por delante un solo horizonte. Esperar en la cárcel el juicio en su contra que, seguramente, lo condenará a una prisión de por vida.

Llegó a la esfera del poder de la mano de Hugo Chávez. En el año 2006, fue designado como canciller. En el 2012, fue su vicepresidente, cuando ya se sabía mundialmente que Chávez estaba enfermo de cáncer. El líder bolivariano murió el 5 de marzo de 2013. Desde ese momento pasó a ser el hombre fuerte del régimen. Primero de manera provisional y tras las elecciones que ganó, asumió con «su» presidencia el 19 de abril de 2013.

Eso le dijo al juez Alvin Hellerstein, quien será el responsable de decidir sobre su caso y el de su esposa. Además, Maduro tiene como abogado defensor a Barry Pollack, el mismo que defendió con éxito a Julian Assange y evitó que fuera extraditado del Reino Unido a Estados Unidos para ser juzgado como espía por divulgar secretos de Estado (el «Wikileaks»).

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La defensa de Pollack tiene un argumento central. Maduro es el «presidente de un Estado soberano». Venezuela sufrió una invasión injustificable de un tercer país, que lo capturó y se lo llevó secuestrado a los Estados Unidos.

Desde entonces, permanece en esa prisión especial en el barrio de Brooklyn. Las condiciones de su detención, así como los desplazamientos que pide la Justicia, se mantienen en secreto para garantizar su seguridad. Lo que sí se sabe es que tanto él como Cilia deberán presentarse a una segunda audiencia el próximo 26 de marzo.

Los cargos contra Maduro son varios, pero pueden resumirse en dos: narcotráfico y terrorismo. Con más detalle se lo acusa de: cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras o artefactos destructivos y la posesión de armamentos. Todo eso, englobado por ser considerado, no como el presidente de Venezuela, sino como el líder del «Cartel de los Soles», el principal grupo narco de Venezuela, con la participación de los altos cargos militares de ese país.

Justamente, el nombre proviene por los «soles» que marcan el rango de los generales bolivarianos en sus uniformes.

La combinación de esos delitos permite suponer que Maduro pasará en prisión el resto de sus días. A los 63 años, le queda solamente enfrentar este proceso que terminará en una condena a prisión perpetua. Su mujer, si recibe una pena por la combinación de acusaciones en su contra, podría correr la misma suerte.

A24.com

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