-0.6 C
Río Grande
domingo, 23 junio , 2024

Confirmaron la condena al odontólogo

Lo Más Visto

Quedó firme la pena de 12 años de cárcel que debe cumplir Mario Alejandro Gordillo Ojeda. El odontólogo está detenido desde el 9 de agosto del año pasado tras el juicio oral en el cual fue condenado por el delito de abuso sexual de un menor de edad, cometido en varias ocasiones y de corrupción de menores agravada.

La sentencia fue confirmada tras la decisión del Superior Tribunal de Justicia de no conceder el recurso de casación que fue presentado por la defensa de Gordillo Ojeda luego de concluir que el veredicto dictado por el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande se ajusta a los hechos que fueron ventilados durante el desarrollo de las audiencias.

La resolución del Superior Tribunal cuenta con el voto fundado del juez Ernesto Lóffler, al que adhirieron la jueza María del Carmen Battaini y el juez Carlos Gonzalo Sagastume. En este caso, la jueza Edit Miriam Cristiano se excusó de intervenir porque su hija, Verónica Marchisio, integró el Tribunal que condenó al odontólogo.

En su voto el juez Löffler sostiene que “los hechos que se tuvieron por acreditados tuvieron una neta entidad corruptora, tanto por su reiteración como por la corta edad de la víctima cuando comenzaron los abusos, su completa inexperiencia en lo que a la esfera sexual se refiere, el aprovechamiento del ambiente de aislamiento (consultorio) en que se encontraban el menor y el victimario, mientras éste último llevaba a cabo sus libidinosas prácticas, las charlas sobre masturbación y vida íntima, la exhibición de pornografía. Todos ellos constituyen actos prematuros y depravados que han configurado un marco de entidad tal como para que se produzca un desvío de lo que ha de ser la normal sexualidad” de la víctima.

  Bertone: "Queremos muchos más niños y jóvenes haciendo deporte en los espacios públicos"

Antecedentes del caso

El 9 de agosto de 2022 el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande condenó a Mario Alejandro Gordillo Ojeda a la pena de 12 años de prisión por considerarlo autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, reiterado en un número indeterminado de veces, en concurso real con suministro de material pornográfico a un menor de catorce años, ambos en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores agravada.

Los hechos fueron cometidos en Río Grande, aproximadamente entre los meses de junio de 2013 y noviembre de 2015, en perjuicio del menor identificado con la sigla “M”.

Los abusos acontecieron en el interior del consultorio de Gordillo, OdonSur, ubicado en el barrio Mutual, sito en calle Entre Ríos 515; entre el 4 de junio de 2012, fecha en que concurrió la víctima al consultorio por consulta para colocación de brackets y 14 de noviembre de 2015, última fecha de consulta.

Relato de la víctima

En la sentencia, que fue confirmada por la Corte, el Tribunal de Juicio señaló que existió un escenario dentro del cual el acusado se sintió seguro para moverse con impunidad, ocupaba una situación de privilegio dentro del lugar de trabajo, tenía autoridad, conocía los movimientos de sus empleados y colegas, organizaba sus propios horarios y controlaba los movimientos de la sala de espera.

Los jueces concluyeron que se encuentra legalmente acreditado que Mario Alejandro Gordillo Ojeda manoseó el pene de ‘M’ realizándole movimientos de masturbación, asimismo tomó la mano del menor y lo obligó a que le tocara el pene repitiendo los movimientos. Dichas acciones se reiteraron en un número indeterminado de veces durante el período comprendido entre el 4/6/13 y el 14/11/15 en el interior del consultorio que ocupaba el acusado en ‘OdonSur’. Durante ese período y en ese lugar le exhibió en una tablet, una única vez, imágenes de un hombre y una mujer manteniendo relaciones sexuales.

  Manchester City derrotó a Inter y se consagró campeón de la Champions League

Los jueces consideraron que el testimonio de la víctima resultaba claro y verosímil, pues sus respuestas trajeron explicaciones entendibles y delimitaron con claridad lo que le tocó vivir. No observaron desorientaciones, descripciones forzadas ni afirmaciones carentes de sentido. En todo momento ‘M’ fue espontáneo; no advertimos fisuras ni contradicciones.

La víctima explicitó que: “el dentista le hacía sentir que lo ocurrido estaba mal, que era su responsabilidad y que podía contárselo a sus padres. Sentía vergüenza y miedo, pensó que lo retarían. Percibía que todo era culpa suya”.

En suma, como puede advertirse, Gordillo Ojeda apeló al secreto como pacto perverso con el menor. Lo presionó con comentarle a sus padres e incluso a la secretaria los episodios en cuestión; lo cual le trajo aparejado un sentimiento de vergüenza y, por cierto, temor.

EL SUREÑO

Noticias Recientes